ALIMENTOS QUE LIMPIAN POR DENTRO
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Casi puedo escuchar a mi madre pidiéndome, tras cada fiesta o reunión familiar, algo que la “limpie por dentro”. Alguna vez, además, he intentado comprender a qué se refería. Nunca me ha quedado claro del todo.
Porque no pretenderá “limpiar las paredes de las arterias” de la grasa depositada con las comilonas, ¿verdad? No sé, realmente, si se imagina que existen unos seres minúsculos, que se introducen a través de determinados alimentos en el cuerpo, y una vez digeridos, penetran en la sangre y actúan limpiando de colesterol las paredes, como si de barrenderos vasculares se tratase.
Y el caso es que, en su batalla por “limpiar el cuerpo por dentro”, mi madre no sólo ataca por vía digestiva; también recuerdo, desde que yo era bastante pequeño, la utilización de diuréticos con la misma intención. Ahora, con el paso de los años, y con los estudios realizados que me han llevado a poder trabajar de lo que trabajo, sé que tanto los laxantes como los diuréticos, no están exentos de peligros. Los más banales, que aparecen muy frecuentemente, son la diarrea y los calambres. Pero es sólo el principio. La clínica derivada de la sobre utilización de unos y otros puede llegar a ser grave.
Si lo que queréis es no acumular toxinas, y sentiros de manera más saludable, podemos recomendar infusiones (la cola de caballo, diente de león, la alcachofa, la mielenrama, el boldo,a hortiga verde y el té verde) como alimentos de purativos, además de los zumos naturales de siempre, podemos añadir a nuestra dieta, los zumos de apio, de pomelo y de col blanca.
Como podéis comprobar, nada se dice de la utilización de medicamentos con intención depurativa. Hemos de olvidarnos de los laxantes, y de los diuréticos. Éstos tienen unas indicaciones médicas claras, que en ningún caso incluyen la “limpieza interna” tras un banquete (pensad que, tanto en la anorexia como en la bulimia, el/la paciente utilizan estos medios para no engordar; y son catalogados y entendidos por todos como enfermedades de índole mental y de manejo complejo). Y no están exentos de efectos secundarios:
Laxantes: Dolor abdominal más o menos intenso, irritación del área perianal, diarrea severa a dosis repetidas, flatulencia, calambres, vómitos, reflujo gastroesofágico, insuficiencia renal por deshidratación y alteración de los electrolitos, insuficiencia cardíaca…
Diuréticos: Trastornos de los iones (sobre todo, del potasio), que pueden comportar insuficiencia renal, náuseas, vómitos, diarrea, problemas de regulación del azúcar en sangre, episodios de tensión baja, síncopes, y las tan temidas arritmias cardíacas.
Por lo tanto: - Mamá, si lees esto… ¡no me pidas más medicamentos para limpiarte por dentro!
Por: Dr. Francisco Marín (Atención primaria) Más información aquí
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