CONOCER LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA
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La Medicina Tradicional China, ha adquirido un grado de reconocimiento importante en todo el mundo. El interés de la práctica de la Acupuntura en el área de la salud ya fue reconocido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) en 1979, aconsejando su utilización en multitud de enfermedades.
La Medicina Tradicional China (MTC), se originó hace miles de años y llegó a su madurez varios cientos de años antes de Cristo. Puede tratar con éxito problemas de salud del siglo actual generados por un estilo de vida muy diferente a la sociedad campesina en la que se originó. Ello es posible por que sus premisas se basan en la observación de la naturaleza, sus ciclos, sus crecimientos y disminuciones, los agentes metereológicos, los cambios biológicos de las personas y su entorno, observa al ser humano como un todo en relación con el exterior del cual no se puede separar, por ello puede cambiar el estilo de vida pero lo fundamental, la relación del ser humano con el entorno y las relaciones que se establecen en la globalidad orgánica siguen siendo las mismas.
La MTC constituye un árbol médico con cinco ramas principales:
Acupuntura
Tui Na (Masaje energético chino)
Fitoterapia ( Plantas medicinales)
Qi Gong (Pronunciado Chi Kung, gimnasia energética)
Dietética (Hace hincapié en las propiedades energéticas, sabor, color, naturaleza y afinidad de un determinado alimento por un órgano)
Con un objetivo común, potenciar la capacidad curativa del cuerpo, podemos deducir que es el cuerpo quien se cura a si mismo, lo único que podemos hacer es facilitar el proceso.
La diferencia principal de la MTC con la medicina occidental es que la MTC observa la realidad biológica global (de toda su biología inseparable) e individual de la persona que es la que determina que aparezcan ciertas enfermedades pero no otras, es decir la persona no elige que enfermedad le afecta, si no que enferma de lo que su biología alterada le permite, por ello varias personas diagnosticadas por la medicina occidental con la misma enfermedad suelen necesitar tratamientos distintos adaptados a su biología particular y ahí radica el éxito de esta ciencia. La medicina occidental se centra en el tratamiento y curación de los síntomas que aquejan a las personas, dos maneras de enfocar la enfermedad que se pueden combinar, no se trata de rechazar ninguna sino utilizar todas las herramientas que tengamos a nuestra disposición para lograr el objetivo último, que es, recuperar la salud.
Rubén Pablo Romá
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