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Blog del Dr. Francisco Marín Jiménez

  • LA REHABILITACIÓN TRAS UNA EMBOLIA CEREBRAL

    LA REHABILITACIÓN TRAS UNA EMBOLIA CEREBRAL

    - Escrito por Dr. Francisco Marín Jiménez hace alrededor de 3 años -

    ¿Cómo podemos recuperar lo máximo posible?

    Se estima que, hasta un 80% de los pacientes que sufren un accidente vascular cerebral, presentan un déficit neurológico susceptible de mejoría mediante rehabilitación. De todas formas, según las fuentes consultadas, cualquier déficit neurológico que no se recupera, ni aún siendo parcialmente, en un período de entre 6 meses y un año, ya no revertirá.


    Un accidente vascular cerebral (AVC) que afecta las extremidades superiores, suele dejarlas en flexión, aducción (aproximación del miembro al tronco) y rotación interna del hombro (palma de la mano, pegada al cuerpo, y mirando hacia atrás), así como el codo, muñeca y dedos semiflexionados. La rehabilitación, en estos casos, priorizará recuperar la prensión de la mano (movimiento fundamental de la misma), alternando ésta con la extensión de los dedos, para ganar fuerza. Si no hay recuperación, ni que sea parcial, en dos semanas, la cosa pinta mal.

    En el caso de las extremidades inferiores, tras un AVC, éstas suelen quedar extendidas, pegadas una a la otra, y con la punta del pie mirando hacia dentro. En estos casos, los ejercicios a priorizar serán aquéllos que potencien la coordinación, movilidad y equilibrio (sentarse y levantarse repetidas veces, por ejemplo; o bien, simplemente caminar cada vez más distancia).

    A la persona que ha padecido un AVC, y sobre todo en las primeras fases, hemos de ayudarla a acostarse, dejando su extremidad superior afecta formando un ángulo de 45º con el cuerpo, la mano mirando hacia abajo, y la muñeca y dedos semiflexionados. Respecto a la extremidad inferior, colocaremos un cojín bajo la zona pélvica correspondiente al lado inmóvil. Hemos de cambiarle de postura en la cama cada 3 horas, aproximadamente.

    Tan pronto como el paciente se vea capaz hemos de probar a sentarlo (no, evidentemente, desde el primer momento). La postura correcta será con un cojín tras el hombro afectado, el codo apoyado en el reposabrazos, y los pies en ángulo recto.

    Tras varios días que el paciente aguante correctamente la sedestación, intentamos levantarlo.

     

     

    Es vital, así mismo, una correcta terapia ocupacional (bajo este término quedan incluidos los ejercicios encaminados a que la persona recupere su capacidad de comer sola, ir al lavabo con la menor ayuda posible, levantarse, sentarse…).

     

    Por diversos estudios realizados al respecto se ha podido constatar que un AVC de la extremidad superior siempre tiene peor pronóstico funcional, y mayor grado de complicaciones que uno que afecte a la extremidad inferior. Los hombres, así mismo, y una edad superior a los 65 años, son otros factores que se han asociado a mal pronóstico rehabilitador.

    Por el Dr. Francisco Marín                                                      Otros artículos del autor