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7 consejos para controlar la ira

7 consejos para controlar la ira

¿Tienes problemas de ira? Hay muchas personas que no saben controlar sus nervios y cuando se enfadan tienden a dejarse llevar por sus emociones sin controlar sus palabras o, incluso, sus gestos. Suelen ser personas implosivas, es decir, que pocas veces estallan o se enfadan pero que cuando lo hacen no saben gestionar ese sentimiento llegando a producir verdaderas discusiones totalmente fuera de contexto. Es importante aprender a lidiar contra este sentimiento para poder tener relaciones más sanas y, además, poder conciliar un enfado sin necesidad de exagerar ni dejarse llevar por la negatividad.

En este artículo de ONsalus vamos a darte 7 consejos para controlar la ira que te ayudarán a poder superar estas situaciones tensas sin necesidad de gritar, insultar o hacer daño a tus seres queridos. El poder de tus emociones lo tienes tú, ahora solo tienes que saber manejarlo.

Respira para alejar la ira de tu mente

Cuando estás en medio de una discusión o en una conversación subida de tono es probable que sientas cómo la ira va invadiéndote y solo faltará una palabra mal dicha o un gesto mal hecho para que se encienda tu chispa y estalles en ira. Para evitar esta tensa situación en ONsalus te recomendamos que respires profundamente en cuanto sientas que tu cuerpo empieza a ponerse en alerta y que el enojo aparecerá tarde o temprano.

Es esencial que te conozcas y conozcas tus reacciones, por eso, estate atento a tus cambios fisiológicos ya que notarás que se te acelera el corazón, que empiezas a sentir como un nudo en la zona del estómago e, incluso, que tu temperatura corporal aumenta de forma considerable. Todos estos son signos de que te estás enfadando y, por tanto, en cuanto los empieces a notar es recomendable que no te dejes llevar por el primer impulso que te salga sino que dejes un momento de pensar, respires profundamente y, así, conseguirás relajar tu mente y también tu cuerpo.

Este sencillo gesto puede ayudarte a que controles tu primer impulso y, por tanto, evitar una reacción exagerada con gritos o palabras dañinas. Aunque te parezca complicado de gestionar es importante que lo pruebes y, cuando sientas que te queda nada para estallar, cojas una gran bocanada de aire que te oxigenerá las células del cuerpo, te ayudará a reducir la ira y a poder volver a coger el control de ti mismo.

Una buena práctica es que te vayas un momento, puedes excusarte diciendo que vas al baño, tomándote, así, un respiro y teniendo más libertad de poder respirar profundamente sin que nadie siga chinchándote o hablando de un tema que te está costando gestionar a nivel emocional. Salir un momento de allí y respirar te ayudará a recuperar el control de ti mismo que estabas a punto de perder.

7 consejos para controlar la ira - Respira para alejar la ira de tu mente

¡Vete a dar una vuelta!

Pero, dependiendo del enfado que sientas, puede ser que no te sea suficiente con irte a respirar al baño. Si este es tu caso, no hay nada mejor como pedir una tregua y marcharte a dar un paseo durante unos 20 minutos para, así, poder calmarte, pensar con la mente fría y volver a usar la racionalidad. Si la persona con la que estás discutiendo es tu pareja, tus amigos o gente de tu entorno, te recomendamos que les adviertas sobre tu problema, es decir, les informes de que es posible que, si algún día discutís, necesitarás marcharte a dar una vuelta.

Es esencial que lo sepan para que no te retengan ni te obliguen a hablar en un momento en el que tú no puedes hablar. Por este motivo, avisarles es muy recomendable para poder sobrellevar estas situaciones sin problema alguno. No te sientas un "bicho raro" por tener esta conversación pues hay muchas personas en el mundo con este problema y tú estás intentando superarlo y controlarlo, por lo tanto, siéntete una persona valiente y fuerte por intentar plantarle cara a tus defectos intentando mejorarlos.

Marcharte antes de estallar en ira es esencial para evitar una discusión fuerte e irracional y, sobre todo, para evitar salirte de tus casillas y dejarte llevar por la ira. Vete del sitio en el que estés, pasea, vete a tomar una infusión o vete a dar una vuelta en bici. Haz lo que quieras pero aléjate de la tensión. Verás que al principio seguirás con el enojo pero, con el paso de los minutos, cada vez estarás más relajado y podrás pensar con claridad. En cuanto detectes que tu mente se despeja, te recomendamos que te sientes en un banco y escribas en un papel qué es lo que te ha molestado de la conversación que habéis tenido, cómo te has sentido y aceptar también tu parte de tu culpa.

Irte a dar un paseo sin reflexionar no te servirá de nada porque cuando vuelvas al punto de partida la conversación tendrá que volver a su cauce y, sin haber pensado, puedes retomar el enojo y tener que volver a empezar. Por tanto: pasea, sal de ahí y, cuando te calmes, piensa con una intención resolutiva.

7 consejos para controlar la ira - ¡Vete a dar una vuelta!

Aprende a hablar sin discutir

Otro de los consejos para controlar la ira es que seas capaz de aprender a hablar sin discutir. Aunque parece algo muy obvio es probable que en los momentos en los que estés más tenso o nervioso no te sea fácil poder mantener una conversación racional y con fin resolutivo, por tanto, si estás en esta situación lo mejor es que respires o te marches para poder calmar tus pensamientos y poder encarar nuevamente el problema que te ha alterado.

Una vez regreses, debes sentarte junto a la persona con la que has tenido el enfrentamiento, dejar que hable y, después, darle tu punto de vista. Es esencial que dejes que se exprese pero, también, que escuches de forma activa, prestes atención a lo que te está diciendo, intentes ser empático y ponerte en su piel para, así, entender sus motivos. Este trabajo es imprescindible para poder hablar y mantener una conversación a dos voces.

Debes evitar interrumpirle mientras se expresa, negar lo que está explicando "Eso no es verdad", "No mientas", etc., porque es SU verdad y tiene derecho a explicártela igual y tú a entenderla y, si es el caso, intentar modificarla. Hablando se entiende la gente, no hay más verdad que esta, así que antes de dejarte llevar por la ira escucha a la otra persona, entiende lo que te está intentando explicar y después llegará el momento de hablar.

Para hablar sin discutir es esencial que evites reproches, malas palabras o acusaciones. Tienes que hablar para solucionar la situación, discutir por discutir no lleva a ningún lado. Hablar con tranquilidad, exponiendo tus argumentos, explicando claramente tus sentimientos y sin echarle le culpa de nada, solo hablando desde ti. Esta es la única manera que hay de que puedas entenderte, controlar tu ira y poder llegar a un pacto.

7 consejos para controlar la ira - Aprende a hablar sin discutir

Sé honesto/a contigo mismo

Otra manera que hay para poder evitar la ira es que aprendas a detectar qué es lo que te hace explotar. Por ejemplo, hay algunas personas que pueden sacarnos de nuestras casillas, hay algunos comentarios que pueden llegar a molestarnos muchísimo o situaciones que no sabemos manejar. En ONsalus te proponemos que hagas un ejercicio ahora mismo: piensa en la última situación en la que no pudiste controlar el enfado y, ahora, pregúntate ¿qué es lo que te enfadó?, ¿por qué tuviste esa reacción desmesurada?

Sobre todo, para hacer este ejercicio es esencial que seas totalmente sincero contigo mismo, que no quieras mentirte porque será bueno para ti aprender a detectar aquellas situaciones que más te molestan. Esto te ayudará a que puedas ver a tiempo cuándo vas a saltar y, por tanto, marcharte de allí o comenzar a poner en práctica los consejos que te damos. Autoconocerse es el primer paso para poder vencer la ira y vivir de una forma más equilibrada y pacífica.

7 consejos para controlar la ira - Sé honesto/a contigo mismo

Haz ejercicio

Aunque este consejo te parezca una tontería, ¡no lo es en absoluto! Muchas veces no podemos controlar nuestras emociones porque no llevamos una vida saludable ni en calma. El estrés, los nervios o los problemas de la rutina pueden hacer que estemos más malhumorados y que cualquier tontería nos afecte en gran medida. Por eso es importante que incluyas en tu vida hábitos saludables que te ayuden a fomentar energía positiva, relajar tu mente y cuerpo y eliminar la tensión acumulada.

El ejercicio físico es un estimulador natural de las endorfinas, las hormonas que se conocen como "de la felicidad" ya que nos producen una gran sensación de placer y bienestar. Por tanto, después de una sesión deportiva conseguiremos sentirnos mucho más a gusto, tranquilos y no tendremos tensión acumulada que pueda hacernos estallar en una bronca descomunal.

En ONsalus te damos un listado de alimentos que aumentan las endorfinas que también puedes añadir a tu día a día para sentirte más feliz y contento.

7 consejos para controlar la ira - Haz ejercicio

Relax en tu día a día para tener menos ira

Otras prácticas más que aconsejables para que introduzcas en tu día a día son técnicas de relajación que te ayuden a equilibrar la mente y a vivir en calma. Piensa que en la vida moderna estamos llenos de obligaciones, compromisos y una rutina que puede llegar a asfixiarnos; saber aislarse de todo esto y dedicarse un tiempo a uno mismo, a la tranquilidad y a la calma es más que saludable para poder estar bien tanto por dentro como por fuera.

Una de las mejores prácticas en este sentido es la meditación, un ejercicio de la mente que te ayuda a conectar con tu interior, a aislarte de la sociedad y a encontrar la paz en ti mismo. Dedicando 3 días a la semana (en sesiones de 20 minutos) para meditar es más que suficiente para empezar a sentir los beneficios de esta práctica milenaria. En ONsalus te descubrimos los beneficios de la meditación para la salud.

Si la meditación no va mucho contigo, puedes simplemente dedicarte un momento a tomar el sol, a leer un libro, a escuchar música, darte un masaje, dar un paseo por la playa, etcétera. Reserva momentos para ti que estén llenos de tranquilidad para garantizarte un bienestar mental que es básico para poder controlar la ira.

7 consejos para controlar la ira - Relax en tu día a día para tener menos ira

Usa el humor

No hay nada mejor como afrontar un problema usando un poco el humor. La risa es la mejor herramienta para relajar el ambiente, disipar las energías negativas y conseguir una mayor comunión con la persona que estás teniendo la discusión. Además, es una forma más que recomendable para poder controlar el mal humor y, así, cambiar totalmente el ambiente que se había generado previamente.

Hacer una broma, una carantoña o, simplemente, sonreír es una de las mejores maneras que existen para poder reducir el mal humor y crear la situación idílica para que la conversación se relaje y se llegue a buen puerto. Evita usar el sarcasmo o la ironía pues puede llegar a empeorar la situación, tan solo bromea, bromea de forma sana y transparente para que el enfado se diluya. ¡Verás lo bien que funciona!

7 consejos para controlar la ira - Usa el humor

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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