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Convulsiones febriles en niños: cómo actuar

 
Por Jorge Andrés Caraballo, Odontólogo. 8 febrero 2017
Convulsiones febriles en niños: cómo actuar

Una convulsión es una condición en la cual el cerebro libera una cantidad excesiva de impulsos nerviosos a múltiples partes del cuerpo, lo cual se manifiesta típicamente como movimientos bruscos de todo el cuerpo por periodos cortos de tiempo. Cuando una convulsión aparece durante un episodio de fiebre en un niño sano, sin antecedentes neurológicos, tóxicos, alteraciones del desarrollo o convulsiones previas, podemos estar ante una convulsión febril. Esta es una situación muy común, por lo cual es importante que los padres sepan qué hacer si se ven ante una.

Sigue leyendo este artículo en ONsalus, si te interesa saber cómo debes actuar ante las convulsiones febriles en niños.

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Causas de las convulsiones febriles en niños

Si bien es una situación que afecta aproximadamente al 3% de los niños, en la actualidad no se sabe a ciencia cierta cómo es que una fiebre elevada puede desencadenar un episodio de convulsiones en los niños, sin embargo se han postulado varias teorías tratando de explicarlo. Básicamente, se cree que por motivo del aumento de la temperatura o la hiperventilación que la puede acompañar, algunos receptores de impulsos nerviosos se tornan más sensibles, o debido a la liberación de mediadores químicos que tienen un efecto pro-convulsivo en el cerebro en desarrollo.

Factores de riesgo de convulsiones febriles en niños

Algunas situaciones pueden aumentar el riesgo de que un niño sufra una convulsión por fiebre:

  • Suele afectar a los niños entre los 6 meses y 5 años, siendo más común a los 18 meses.
  • Los niños cuyos familiares de primer grado tienen antecedentes de haber sufrido convulsiones tiene un riesgo aumentado de sufrir convulsiones febriles.
  • Episodios previos de convulsiones en el niño a edades más tempranas, normalmente antes de los 15 meses.
  • El riesgo aumenta después de la vacunación contra la difteria y triple viral (sarampión, rubéola y parotiditis).
  • Se ha relacionado con el virus que produce la roséola.

Qué hacer en caso de convulsiones febriles en niños

Durante el desarrollo de una convulsión, lo más importante que deben hacer los padres es mantener la calma y vigilar al niño para que no sufra ninguna lesión:

  • El niño no debe ser restringido durante la convulsión.
  • Debe ser colocado en el suelo o alguna estructura firme y segura, y retirar cualquier objeto con el cual pueda lastimarse.
  • El niño debe ser acostado de lado para evitar que se ahogue con la saliva, vómito o con su propia lengua.
  • Se debe retirar cualquier objeto de la boca y no se deben colocar objetos en la boca para evitar que se muerda, ya que pueden causar más daño o romperse y pasar a la vía aérea.
  • Si la convulsión se prolonga por más de 10 minutos, el niño debe ser llevado a un servicio de emergencia inmediatamente. En esta situación, el niño puede llegar a necesitar ser medicado con anticonvulsivantes en el servicio de emergencias.

Una vez que ha culminado la crisis, es importante que el niño sea llevado al médico para que confirme si la convulsión fue originada por la fiebre o si existe algún otro causante.

Convulsiones febriles en niños: cómo actuar - Qué hacer en caso de convulsiones febriles en niños

Consecuencias de las convulsiones febriles en niños

Al ser una condición benigna, la mayoría de las convulsiones febriles tienen buen pronóstico y no existe evidencia de que produzcan daños permanentes. Sin embargo, siempre existe el riesgo de que el niño se lastime o se ahogue durante el episodio convulsivo, por lo cual son importantes los cuidados inmediatos durante la crisis.

Todos los niños están bajo el riesgo de volver a sufrir otra, especialmente aquellos que desarrollaron la convulsión poco tiempo después de la aparición de la fiebre, y cuando esta fiebre es de baja intensidad al momento de la aparición de la convulsión.

Si bien pueden aumentar las posibilidades de sufrir de epilepsia en el futuro, este riesgo es sumamente bajo. Este riesgo aumenta en los niños que sufrieron una convulsión compleja, que son aquellas que duran más de 15 minutos, afectan solo una parte del cuerpo, se repiten dentro de 24 horas después de la primera, y ocurren en niños con problemas del desarrollo o anomalías neurológicas.

Si bien en ocasiones los médicos tratantes le indican medicación anticonvulsivante a manera de prevención, esto algo muy debatido, debido a que al tratarse de una condición benigna, los anticonvulsivantes pudieran causar más daños que beneficios, debido a sus efectos secundarios. El médico sopesará los riesgos y beneficios de la terapia anticonvulsivante y tomará una decisión al respecto.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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