Una resonancia magnética es un medio eficaz para realizar un examen de los órganos, tejidos y huesos. Ofrece imágenes de alta calidad y con una resolución precisa para realizar un diagnóstico de problemas, anomalías o afecciones que se pueden tener en el interior del cuerpo. De este modo, se obtienen imágenes transversales que pueden ser, incluso, en 3D y desde diferentes ángulos.
Si vas a estar sometido a una resonancia magnética y quieres saber más información respecto a qué es y su funcionamiento, te mostramos toda la información que tienes que conocer.
¿Para qué se utiliza una resonancia magnética?
La resonancia magnética se puede aplicar en diferentes partes del cuerpo: cerebro, médula espinal, corazón, vasos sanguíneos, hígado, riñones, páncreas, bazo, útero, mamas, huesos y articulaciones. Su uso se dirige, exclusivamente, a visualizar todas las partes internas del cuerpo con un único fin: comprobar el estado y diagnosticar un problema. Se considera una herramienta médica eficiente para completar el conocimiento sobre la salud de un paciente.
Además, la resonancia magnética es fundamental en el seguimiento de ciertas enfermedades crónicas. Por ejemplo, en el caso de la esclerosis múltiple, permite evaluar la progresión de la enfermedad y la efectividad del tratamiento. También se utiliza para planificar cirugías complejas, ya que ofrece una visión detallada del área a tratar. Esta tecnología es tan avanzada que incluso puede diferenciar entre diferentes tipos de tejido, lo cual es crucial para el diagnóstico de tumores y otras anomalías.
Preparación previa a una resonancia magnética
Para la realización, se puede comer previamente o consumir medicamentos habituales, a excepción de aquellos que sean excluidos por recomendación del médico. A continuación, hay que quitarse los elementos metálicos (joyas, horquillas, gafas, relojes, audífonos, ropa con metales, cosméticos que tengan partículas de metal, etc.).
¿Qué sucede si se tienen tatuajes o maquillaje permanente? Es importante transmitir toda la información al médico y que aconseje al respecto. Hay que tener en cuenta que las tintas oscuras pueden tener partículas metálicas que pueden perjudicar en la resonancia.
Por otro lado, es importante comunicar si se tiene una prótesis metálica, válvulas cardíacas, desfibrilador, bombas implantadas, clips metálicos, implantes, tornillos o clavos, grapas quirúrgicas, etc. Todo aquello que pueda ser metálico y que se encuentre en zonas internas del cuerpo, es preciso comunicarlo para tener, así, un conocimiento previo con el que el médico pueda hacer una evaluación.
En algunos casos, puede ser necesario realizar un análisis de sangre previo para verificar la función renal, especialmente si se va a utilizar un medio de contraste. Este contraste puede mejorar la calidad de las imágenes, pero no es adecuado para todos los pacientes. También es recomendable llevar ropa cómoda y holgada para evitar molestias durante el procedimiento.
¿Cómo es el aparato donde se hace la resonancia magnética?
Un aparato de resonancia magnética tiene forma de tubo largo y angosto. El paciente se acuesta sobre una camilla móvil que se desliza por dentro del tubo. En este se realiza la resonancia mientras el técnico está en un espacio cerrado cercano. Rápidamente, se genera un fuerte campo magnético emitiendo ondas de radio hacia el cuerpo. El tiempo de duración puede abarcar desde los 15 minutos a una hora.
Aquellas personas que sienten claustrofobia o ansiedad, pueden recibir un medicamento que les ayuda a sentir calma y tranquilidad. De todas formas, las ondas de radio no se perciben en ningún momento, es decir, el procedimiento es completamente indoloro. Además, los sonidos que produce la máquina pueden resultar desconcertantes, pero son completamente normales.
En algunos centros médicos, se dispone de resonadores abiertos, que pueden ser una opción para pacientes con claustrofobia severa o que simplemente se sienten más cómodos en un espacio menos confinado. Estos dispositivos, aunque ofrecen una menor resolución en comparación con los resonadores cerrados, siguen siendo efectivos para muchos tipos de estudios.
Los resultados y el diagnóstico
Un médico especialista (radiólogo) interpreta las imágenes de la resonancia. Visualiza el estado de los órganos y las distintas partes del cuerpo, transmitiendo la información al médico del paciente. En un informe, queda esclarecido aquello que haya podido detectar para que, así, se puedan conocer los resultados y los pasos que se deben seguir a partir de las pruebas de diagnóstico.
En definitiva, la resonancia magnética es una buena solución para detectar todo tipo de problemas que puedan estar presentes en nuestro cuerpo y que necesitan, precisamente, un diagnóstico preciso y claro respecto a aquello que se pueda estar padeciendo.
Es importante destacar que, aunque los resultados preliminares pueden estar disponibles poco después de la prueba, el informe completo y detallado puede tardar algunos días en elaborarse. Esto se debe a que el radiólogo necesita tiempo para analizar cuidadosamente las imágenes y comparar los resultados con estudios previos, si los hubiera. En algunos casos, se puede requerir una consulta adicional con el médico tratante para discutir los hallazgos y determinar el mejor curso de acción.
Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
Si deseas leer más artículos parecidos a Resonancia magnética: lo que debe saber antes de su cita, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Medicación y pruebas médicas .