Un medicamento utilizado para prevenir la formación de coágulos es el ácido acetilsalicílico, también conocido como Adiro; su beneficio en relación a la protección del corazón y a los vasos sanguíneos es evidente, por lo que su interrupción no debe tomarse a la ligera. Dejar de tomar Adiro puede desencadenar algunas consecuencias graves como la formación de trombos, infarto agudo del miocardio o accidentes cerebrovasculares; esto es debido al efecto rebote que provoca la hipercoagulabilidad.
De esta manera, cualquier decisión en relación a la suspensión de este fármaco debe ser cuidadosamente evaluada por un profesional de la salud, quien determinará el momento preciso y las condiciones más seguras para realizarlo, de manera que la protección cardiovascular sea óptima. Si quieres saber más de este tema, te invitamos a que continúes leyendo este artículo de ONsalus, en donde te responderemos a la cuestión: ¿se puede dejar de tomar Adiro?
¿Se puede dejar de tomar Adiro de repente?
El adiro o ácido acetilsalicílico a dosis bajas es un antiagregante plaquetario que se receta comúnmente para prevenir los coágulos sanguíneos en pacientes que ya poseen riesgos cardiovasculares, como aquellos que han tenido antecedentes de infarto, angina de pecho o accidente cerebrovascular. El suspenderlo de manera abrupta puede traer consecuencias graves, por esta razón no debe hacerse sin la supervisión de un médico.
El efecto protector sobre las plaquetas se perderá repentinamente, lo que incrementa el riesgo en la formación de trombos, especialmente en personas que ya tienen condiciones crónicas como la arteriosclerosis, lo que podría desencadenar una serie de eventos como:
- Infarto
- Trombosis
- Ictus
De esta manera se puede decir que suspender abruptamente el Adiro aumenta la probabilidad de complicaciones cardiovasculares.
A diferencia de casos excepcionales como alguna cirugía, tu médico de cabecera podría indicar suspender temporalmente este fármaco, evaluando previamente los riesgos-beneficios.
Posibles riesgos de dejar de tomar Adiro de repente
- El peligro más inmediato y severo es el llamado efecto rebote o fenómeno conocido como hipercoagulabilidad. Esto se produce ya que, al retirar de manera brusca el inhibidor de la agregación plaquetaria, las plaquetas que ya estaban siendo controladas con este fármaco experimentan una actividad aumentada, lo que eleva drásticamente el riesgo de que se formen trombos en una arteria que ya estaba previamente dañada por afecciones como la arteriosclerosis. Esto se traduce en un contexto de alto riesgo vascular; el organismo va a quedar desprotegido frente a la formación de coágulos.
- Así mismo, para las personas que han sufrido de afecciones coronarias, los riesgos son aún más críticos. La suspensión repentina de Adiro va a incrementar exponencialmente la probabilidad de que se forme un coágulo que a menudo resultaría en un infarto.
- Igualmente ocurre con las personas con antecedentes de afecciones como fibrilación auricular o con enfermedad arterial periférica, que ven aumentada la susceptibilidad de sufrir cualquier evento isquémico tras la suspensión brusca de este medicamento.
A largo plazo, suspender este fármaco desestabiliza el manejo global de las enfermedades cardiovasculares, ya que este ofrece protección continua y preventiva; interrumpirla va a romper ese escudo, haciendo que el paciente se vuelva vulnerable.
Es por ello que la decisión de suspender el tratamiento con Adiro nunca debe ser tomada por el paciente por sí solo; es una decisión que compete exclusivamente al profesional de la salud, que evaluará los pros y los contras de acuerdo al estado individual de cada uno.
¿Cómo dejar de tomar Adiro correctamente?
Como hemos escrito anteriormente, suspender este tipo de medicamento nunca deberá ser una decisión autónoma del paciente, ya que al hacerlo de manera incorrecta puede conllevar riesgos graves que pueden repercutir en riesgos para tu salud. El proceso para dejar de tomar Adiro correctamente conlleva una manera metódica y bajo estricta vigilancia médica.
En primera instancia, es importante evaluar individualmente a cada paciente, analizando los motivos por los cuales tiene prescrito este medicamento y evaluar el riesgo actual de la posible formación de coágulos; de esta manera se conocerá el riesgo-beneficio de suspender el Adiro frente al motivo, que suele ser el riesgo de sangrado, alguna intervención quirúrgica programada o efectos secundarios molestos.
Si el riesgo cardiovascular es alto, se prioriza mantener el tratamiento y se buscan otras opciones para el problema que motiva la suspensión del mismo.
Si tu médico de cabecera determina que los beneficios van a superar los riesgos, este planificará la suspensión, que suele ser directa, ya que su efecto antiagregante, a diferencia de otros fármacos, es irreversible durante la vida plaquetaria. Lo que se elige estratégicamente es el momento de la interrupción. En caso de una cirugía, entre 7 y 10 días previos para prevenir que ocurra la renovación del pool plaquetario. En otros casos se podría optar por sustituir otro antiagregante plaquetario, evitando el vacío terapéutico.
No existe un protocolo único para dejar de tomar Adiro; el proceso se basará en la decisión médica, la evaluación del riesgo, la planificación del momento y las condiciones de la suspensión. La interrupción negligente de este medicamento puede desencadenar consecuencias cardiovasculares importantes.
¿Cuándo es necesario dejar de tomar Adiro?
Las situaciones específicas en que se puede considerar necesario suspender la Adiro incluyen:
- Aparición de hemorragia activa o grave, por ejemplo, un sangrado digestivo o úlcera gastroduodenal.
- Antes de someterse a cirugías o procedimientos invasivos (como, por ejemplo, una endoscopia con biopsia), esto con el fin de minimizar el riesgo de sangrado durante el acto quirúrgico.
- Aparición de efectos adversos intolerables para el paciente, como reacciones alérgicas o complicaciones gástricas no controladas con protectores gástricos.
- En casos excepcionales de que el riesgo cardiovascular haya disminuido significativamente.
En resumen, la necesidad de dejar el Adiro radica en la evaluación individual de cada paciente y bajo estricta supervisión médica.
Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
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- Velázquez de Campos, Omaira. (Marzo de 2017). Evidencias para el uso combinado de ácido acetilsalicílico (aspirina) y clopidogrel en síndromes coronarios agudos. Investigación Clínica, 58(1), 079-092. Disponible en: http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0535-51332017000100008&lng=es&tlng=es