Síndrome de la muerte súbita del lactante: causas y prevención

Síndrome de la muerte súbita del lactante: causas y prevención

El síndrome de la muerte súbita del lactante implica la muerte repentina de un bebé que no supera el año de edad sin una causa que lo justifique. A pesar de que no se han encontrado motivos que respalden una explicación médica, sí existen algunos factores que podrían estar relacionados con esta muerte tan temida por los padres. Se trata de de una de las primeras causas de muerte entre entre los lactantes y no presenta síntomas que puedan alertar sobre su presencia; sin embargo, no hay que alarmarse ni obsesionarse con el estado de salud del bebé. En este artículo de ONsalus te revelamos las causas que podrían estar relacionadas y algunas formas de prevención de la muerte súbita.

¿Qué es el síndrome de la muerte súbita del lactante?

Este tipo de muerte se presenta en niños que no superan el año de vida y tiene una mayor tasa de mortalidad en los países desarrollados, siendo su incidencia menos elevada en algunos países asiáticos. No obstante, la muerte súbita en bebés ha disminuido desde hace una década aproximadamente y no hay que alarmarse en caso de tener un niño de menos de 12 meses de edad. Se ha podido establecer un mayor número de casos en niños que en niñas y tiende a presentarse más frecuentemente entre los 2 y 3 meses de edad. El riesgo del síndrome de la muerte súbita del lactante disminuye tras los 6 meses de vida y causa un gran daño en las familias, puesto que no pueden explicarse el por qué del fallecimiento, pudiendo dejar graves secuelas.

Causas del síndrome de la muerte súbita del lactante

Este tipo de muerte ocurre a pesar de que el niño tenga un historial médico bueno y se hayan realizado las pruebas suficientes que respaldan la correcta salud física del niño. La autopsia no revela la causa que ha podido provocar la muerte repentina, pero se pueden establecer algunas causas, las cuales se relacionan con una dificultad del bebé para despertar, así como un defecto que provoca la dificultad para detectar la acumulación de dióxido de carbono en la sangre. Algunos de los factores que podrían suponer un riesgo a la hora de sufrir una muerte súbita en lactantes son:

  • Posición en la que duerme. Se ha demostrado que los bebés que duermen boca abajo presentan un mayor riesgo de muerte súbita. La principal justificación de este hecho es el estrechamiento de las vías respiratorias que supone dormir boca abajo, lo que podría generar problemas a la hora de respirar. Esta situación puede verse acentuada en el caso de que el bebé duerma en un colchón blando o junto a peluches o elementos similares, puesto que se crea una cavidad alrededor de la boca del niño que reduce el nivel de oxígeno en el aire que inhala y se va reciclando el mismo aire, aumentando el nivel de dióxido en su cuerpo. Por ello, es recomendable que los bebés duerman sobre su espalda, es decir, boca arriba y en colchones firmes.
  • Colecho. Otro de los riesgos es el de compartir cama con el niño. Estudios han demostrado que el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante aumenta en situaciones en los que el niño comparte cama con padres que consumen habitualmente, tabaco, alcohol, drogas, o ciertos medicamentos.
  • El consumo de drogas, alcohol, tabaco, y algunos medicamentos por parte de la madre durante el embarazo y lactancia también podría suponer un riesgo a la hora de que un niño padezca la muerte súbita. Del mismo modo, la exposición del niño a ambientes en los que se le convierta en fumador pasivo también aumenta las posibilidades.
  • Este tipo de muerte es más frecuente en niños que en niñas y existen más casos en los meses fríos y húmedos frente a los cálidos y secos.

Formas de prevenir la muerte súbita del lactante

El síndrome de la muerte súbita del lactante no puede prevenirse completamente; sin embargo, tener en cuenta una serie de medidas puede ayudar a que el niño no sufra este tipo de muerte por determinadas causas.

  • Realizar un seguimiento del estado del bebé durante su gestación. El embarazo debe llevarse a cabo bajo la supervisión médica, puesto que se deben identificar problemas que afecten al normal desarrollo del bebé, en caso de que existan, y permite su correcto desarrollo. Del mismo modo, el bebé debe recibir atención médica durante los primeros meses de vida, por lo que los padres tienen que acudir al médica periódicamente para asegurarse del buen estado de salud del niño.
  • Acostar al bebé sobre su espalda es una de las principales medidas que deben llevarse a cabo. A pesar de que hayan padres a los que les preocupa el hecho de que el niño pueda ahogarse con su propio vómito o saliva, se ha demostrado que no hay una mayor incidencia en esta postura que en otras. También se recomienda tapar al bebé hasta las axilas y situar a este en la parte baja de la cuna, es decir, que su cabeza no toque con el extremo de la cuna, sino que más bien sean los pies los que se sitúen más cerca de la parte inferior.
  • Disponer de una cuna adecuada. Esto implica que la cuna tenga un buen colchón y no tenga objetos blandos con el fin de evitar problemas en la respiración del bebé. Por ello, se recomienda retirar de la cuna elementos como juguetes, ropa, almohadones, etc. Además, es mejor que el colchón sea firme, evitando aquellos más blandos para que el bebé no se hunda.
  • Ambiente adecuado. La habitación en la que duerme el bebé tiene que estar a una temperatura adecuada, con tal de evitar sofocos en caso de calor excesivo. Además, tiene que estar bien ventilada y evitar que se acumulen sustancias como el humo del tabaco.
  • Dar al bebé la opción de que duerma con chupete, aunque no forzarle a que lo use en caso de que lo rechace.
  • No dormir en la misma cama que el bebé, aunque sí en la misma habitación. Esto implica que el niño duerma en su cuna pero en el mismo espacio que los padres.
  • Amamantar al bebé durante el tiempo que se pueda. Los estudios han demostrado que puede reducir el riesgo de síndrome de la muerte súbita del lactante, posiblemente porque disminuye las posibilidades de sufrir algunas afecciones en las vías respiratorias.

Cuándo acudir a médico

Como advertíamos anteriormente en este artículo, no hay que obsesionarse con la idea de que nuestro bebé padezca el síndrome de la muerte súbita del lactante. Lo importante es procurar que el niño reciba la atención médica necesaria tanto en el embarazo como tras su nacimiento, y tener en cuenta las recomendaciones expuestas en el punto anterior. En cualquier caso, si se detecta que el niño presenta dificultades para respirar o cualquier otro signo que pueda alertar de algún problema de salud, se debe acudir al médico inmediatamente para que reciba la atención de un especialista.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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