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Tensión alta en el embarazo: riesgos y tratamiento

Por Natalia Ferrer, Periodista especializada en salud. Actualizado: 21 marzo 2018
Tensión alta en el embarazo: riesgos y tratamiento

La tensión alta en el embarazo implica un riesgo para la salud del bebé y la madre, incrementando la posibilidad de padecer de preeclampsia o desprendimiento de la placenta, o de que el bebé tenga bajo peso al nacer o se presente un alumbramiento prematuro. Se trata de una condición seria que, al igual que la hipertensión arterial común, no suele presentar síntomas, por lo que acudir a todos los chequeos prenatales y someterse a las revisiones correspondientes resulta básico para detectar este problema, controlarlo y garantizar tu bienestar y el del bebé. En este artículo de ONsalus te explicamos los síntomas, riesgos y tratamiento de la tensión alta en el embarazo.

Tipos de hipertensión arterial en el embarazo

Existen dos tipos de hipertensión durante el embarazo, dependiendo de cuál se padezca pueden aumentar los riesgos de contar con complicaciones durante la gestación.

  • Hipertensión crónica: se trata de la presión arterial alta que se padece antes de quedar embarazada o que se manifiesta en las primeras 20 semanas de gestación. Cuando se trata de mujeres que ya han tenido la tensión elevada antes de la gestación, la misma no disminuye tras el parto. Esta condición amerita los máximos cuidados pues cerca del 25% de las mujeres que la padecen podrán acabar desarrollando preclampsia, por ello este tipo de mujeres tomarán medicación para controlar la tensión durante el embarazo, en cada consulta prenatal se revisará la tensión y se realizarán pruebas de orina, además de ultrasonidos y monitoreo cardíaco al bebé para garantizar su bienestar y detectar la posible presencia de preclampsia.
  • Hipertensión gestacional: se trata de la presión arterial elevada que se desarrolla a raíz del embarazo, se presenta después de la semana 20 de gestación y desaparecerá poco tiempo después de dar a luz. También requiere de cuidados y monitoreo frecuente con el fin de impedir que la misma se eleve hasta tornarse peligrosa, incrementando el riesgo de preclampsia. El médico indicará los controles necesarios dependiendo del caso de cada mujer.
Tensión alta en el embarazo: riesgos y tratamiento - Tipos de hipertensión arterial en el embarazo

Grupos con mayor riesgo de sufrir de presión alta en el embarazo

Las visitas médicas prenatales son básicas para determinar nuestra salud y la del bebé, en estas consultas rutinarias siempre se mide la presión arterial. Una vez que el médico detecta que la misma es alta realizará los estudios oportunos para determinar si padecemos hipertensión y cuál es la mejor forma de controlarla y asegurar el bienestar del bebé y el nuestro.

Cuentas con un mayor riesgo de tener presión arterial alta en el embarazo si:

  • Padeces de obesidad.
  • Es tu primer embarazo.
  • Tienes más de 30 años.
  • Eres hipertensa.
  • Cuentas con un familiar directo que haya padecido hipertensión en el embarazo.
  • Tienes diabetes o insuficiencia renal.
  • Cuentas con un embarazo múltiple.
  • Eres de raza negra.

¿Cómo puede afectar la presión alta a mi bebé o a mi?

La tensión arterial alta en el embarazo puede representar un riesgo para ti o tu bebé si la misma no es controlada adecuadamente. Cuanto más alta tengas la presión y cuando antes se presente en la gestación, más riesgo tendrás de desarrollar complicaciones.

Las principales complicaciones de la presión alta en el embarazo son:

Preeclampsia

Esta condición se presenta en mujeres que cuentan con una presión arterial muy elevada y que manifiestan la presencia de proteínas en la orina. Es más común en pacientes que desarrollan hipertensión antes de las 20 semanas de embarazo y sus síntomas incluyen presión elevada, dolores de cabeza intensos, hinchazón general y cambios en la vista. La preeclampsia puede producir que órganos como los riñones o el hígado no funcionen adecuadamente, pudiendo ocasionar daño permanente en los mismos o la muerte del bebé en casos más graves. Adicionalmente puede originar las complicaciones que mencionamos enseguida.

Nacimiento prematuro

Las madres con tensión alta en el embarazo o preeclampsia pueden tener un parto prematuro que suceda antes de la semana 37 de gestación. En algunos casos el parto se provoca con antelación para evitar las posibles complicaciones de esta condición sobre el feto.

Bajo peso al nacer

Una presión arterial elevada durante el embarazo puede producir que los vasos sanguíneos del útero se contraigan, lo que afectaría la recepción de oxígeno y nutrientes para el feto. Esto puede ocasionar que el bebé nazca con un bajo peso.

Desprendimiento de la placenta

Esta condición impedirá que el bebé pueda recibir el oxígeno y los nutrientes necesarios para su adecuado crecimiento, por lo que se trata de una condición seria que resulta importante detectar a tiempo. Cuando esta condición se presenta cerca del final del embarazo, se suele preparar una cesárea para garantizar el bienestar de la madre y el bebé.

Tensión alta en el embarazo: riesgos y tratamiento - ¿Cómo puede afectar la presión alta a mi bebé o a mi?

¿Cómo controlar la hipertensión en el embarazo?

Una vez que se detecta presión alta en el embarazo, el médico realizará todas las pruebas necesarias que permitan determinar si el bebé se encuentra bien, si hay riesgo de sufrir preeclampsia y el modo más adecuado de controlar esta condición.

Algunas de las pruebas que habitualmente se realizan son:

  • Ultrasonido para determinar el crecimiento del bebé y la cantidad de líquido amniótico.
  • Ecografía doppler para evaluar el flujo de sangre que llega a tu bebé.
  • Prueba de orina para determinar la presencia de proteínas.
  • Prueba de sangre.

En cada control prenatal se medirá tu presión sanguínea y es probable que el médico te pida además que la midas en casa. En el caso de que tu presión sea peligrosamente elevada el especialista podrá indicarte un tratamiento farmacológico seguro que ayude a controlar sus niveles. Adicionalmente es recomendable que:

  • Lleves una dieta baja en sal, sustituyendo este condimento por especias para darle sabor a tus comidas.
  • Elimines de tu dieta todos los alimentos ricos en sal como los embutidos, los aderezos y condimentos comerciales, los snaks salados, los enlatados y encurtidos, las sopas de sobre y la comida preparada.
  • Lleves una dieta balanceada y saludable rica en verduras y frutas frescas, proteínas magras y pescado.
  • Realices ejercicio moderado cada día, caminando al menos 30 minutos para mantener la actividad física y mejorar tu salud. A menos que tu médico te indique lo contrario, la actividad física es muy beneficiosa.
  • Acudas a todas tus visitas prenatales para los exámenes de chequeo que garanticen tu bienestar y el de tu bebé.

En casos más severos es posible que el médico considere la hospitalización para monitorear tu salud y la del bebé. Después de la semana 34 y si el especialista lo considera oportuno, se puede realizar una cesárea para asegurar el bienestar de ambos.

Tensión alta en el embarazo: riesgos y tratamiento - ¿Cómo controlar la hipertensión en el embarazo?

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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