Bulto interno en la planta del pie o fibroma plantar: causas, síntomas y tratamientos
Si te ha aparecido un bulto interno en la planta del pie, es probable que se trate de un fibroma plantar, una condición benigna caracterizada por el crecimiento excesivo del tejido fibroso en la fascia plantar, la estructura que recubre la planta del pie. Afortunadamente, un fibroma plantar no representa riesgo de malignidad; sin embargo, puede causar molestias significativas, afectando incluso la movilidad y la calidad de vida. Su aparición está relacionada con diversos factores, como la predisposición genética, la edad o la presencia de traumatismos repetitivos. Por ello, es fundamental identificar los síntomas y conocer las distintas opciones de tratamiento, que van desde medidas conservadoras hasta intervenciones quirúrgicas, con el objetivo de aliviar el dolor y restaurar la funcionalidad del pie.
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Causas del bulto interno en la planta del pie o fibroma plantar
El bulto interno en el pie, también conocido como fibroma plantar, no es más que un crecimiento benigno de la fascia plantar, una gruesa banda de tejido conectivo que abarca toda la planta del pie desde el talón hacia los dedos; la aparición de este nódulo resulta ser una experiencia dolorosa y desconcertante.
Para poder conocer detalladamente todas las causas del fibroma plantar, es importante entender de qué se trata esta condición, y esto no es más que un crecimiento excesivo del tejido fibroso en la fascia que no se disemina a otras partes del cuerpo, crece y causa bastantes molestias al caminar o al estar de pie. Todas estas características lo diferencian de un tumor maligno.
Este bulto en la planta del pie que duele está caracterizado como una enfermedad de origen idiopático; sin embargo, estudios identifican múltiples factores de riesgo, condiciones relacionadas que aumentan la predisposición de la aparición del fibroma plantar:
- El factor predisponente principal es el hereditario; se ha observado que esta patología se presenta en varios miembros de una misma familia, lo que nos puede sugerir la predisposición genética de desarrollar este tipo de bulto en la planta del pie.
- Por otro lado, otro factor desencadenante es el traumatismo o la tensión repetitiva de la fascia. Las actividades de alto impacto como correr o saltar pueden causar microlesiones frecuentes en el pie; lo mismo ocurre con el uso de calzado inadecuado o que tenga poco soporte, que al caminar haya una biomecánica anómala, Y es justo esta atención que estimula el crecimiento anormal de las células fibroblásticas que forman el nódulo en la planta del pie.
- Por su parte, la edad también es considerada un factor predisponente. El fibrón a plantar es frecuente en personas de mediana edad. Estudios afirman que tiene una incidencia mayor en el sexo masculino a partir de los 60 años de edad y en el sexo femenino a partir de los 70 años de edad; es poco común en niños y jóvenes.
- La presencia de otras enfermedades aumenta la incidencia de fibroma plantar; esto ocurre con condiciones de salud como la diabetes mellitus, el alcoholismo, la epilepsia e incluso la enfermedad hepática crónica.
Evidentemente, el bulto interno en la planta del pie no tiene una causa única, sino que es el resultado de una interacción compleja entre factores como la predisposición genética, traumatismos o presencias de otras enfermedades fibroliferativas, de tal manera que es importante identificar estos factores para un diagnóstico adecuado.
Síntomas del fibroma plantar
La presencia de un fibroma plantar es potencialmente molesta, ya que afecta todo ese tejido grueso que recorre la planta del pie. Tener éstos nódulos en el arco del pie hace que los síntomas varíen en intensidad, ya que depende proporcionalmente del tamaño y la ubicación de los mismos. Conoce los diferentes síntomas:
- Presencia de uno o varios nódulos que son palpables en el área central o interna de la planta del pie. Estos bultos suelen ser firmes al tacto o al estar adheridos a la fascia profunda, se mueven junto con la piel al estirar el pie.
- En etapas iniciales, este bulto en la planta del pie puede ser asintomático y pasar completamente desapercibido, pero a medida que crecen, comienzan a causar molestias.
- Otro síntoma que puedes encontrar en caso de que tengas fibroma plantar es el dolor; este no es constante, sino que se desencadena tras caminatas intensas o estar de pie durante periodos de tiempo prolongados; lo mismo ocurre cuando utilizas calzados que presionan el nódulo. Los pacientes en este caso requieren tener la sensación de tener una piedra en el zapato.
- En algunos casos, la presión del peso corporal sobre el fibroma genera la sensación de ardor o dolor punzante en el arco del pie, especialmente cuando los nódulos son de mayor tamaño, que interfieren con la biomecánica normal de la marcha. Esto desencadena a su vez molestias secundarias en tobillo, rodilla o cadera.
Como punto diferencial, debes saber que el fibroma plantar se diferencia de la fascitis, ya que el dolor del fibroma se localiza en el centro del pie más que en el talón.
Tratamientos o consejos recomendados para el fibroma plantar
En el caso de un bulto interno en la planta del pie, el tratamiento requiere un enfoque gradual que va a priorizar las opciones conservadoras antes de considerar en última instancia la cirugía, con el objetivo siempre de aliviar el dolor y mejorar la funcionalidad del pie. La elección del tratamiento va a depender del tamaño de los nódulos, de la intensidad de los síntomas y del grado de limitación:
- En la primera fase de medidas conservadoras, el pilar fundamental es utilizar un calzado adecuado, así como las protesis plantares. Esto es para redistribuir la presión y disminuir la zona de los nódulos para así aliviar las molestias causadas.
- Por otro lado, la fisioterapia juega un papel crucial; los estiramientos de la fascia plantar y la aplicación de calor local han demostrado ser efectivos tanto para disminuir el tamaño de los nódulos como para minimizar el dolor, donde además también se pueden indicar algunos antiinflamatorios.
- Si los tratamientos antes descritos no son suficientes, se pueden considerar tratamientos mínimamente invasivos, como las inyecciones de los corticoesteroides directamente en el nódulo con la finalidad de disminuir el tamaño del mismo y a su vez la sintomatología; en este punto también se incluye el uso de la colagenasa inyectable que se encarga de disolver el colágeno del fibroma, así como la crioterapia que ayuda a destruir el tejido.
- Finalmente, la cirugía se reserva en los casos en donde el dolor es muy intenso y hay invasión de estructuras neurovasculares; en este punto, los tratamientos conservadores antes mencionados han fracasado. A pesar de esto, la opción de la cirugía debe ser considerada con cautela, ya que existe un mínimo riesgo de recurrencia del nódulo.
Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
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- Domínguez Gasca, L. G., & Domínguez Carrillo, L. G. (2024). Fibromatosis plantar. Enfermedad de Ledderhose. Acta Médica Grupo Ángeles, 22(4), 321–322.
