Carbamazepina: para qué sirve, cómo actúa y posibles efectos secundarios
Existen ciertas enfermedades como las convulsiones o el dolor nervioso que requieren de la indicación de un medicamento conocido como carbamazepina. Este fue aprobado por la FDA en 1965, y se utiliza como anticonvulsivo y analgésico. Este medicamento solo se puede adquirir con receta médica y tiene diferentes presentaciones: en comprimidos estándar y de liberación prolongada, en forma líquida para beber y en supositorio (para colocarlo por vía rectal).
Si te encuentras tomando este medicamento, te invitamos a que continúes con la lectura de este artículo de ONsalus donde conocerás para qué sirve la carbamazepina, como actúa y posibles efectos secundarios.
¿Para qué sirve la carbamazepina?
La carbamazepina es un medicamento anticonvulsivo y analgésico de uso oral que ayuda a controlar ciertos tipos de crisis epilépticas. Al mismo tiempo, puede tratar un dolor nervioso llamado neuralgia del trigémino, un dolor persistente que afecta ciertos nervios de la cara.
Por otro lado, este fármaco puede emplearse para aliviar la neuropatía periférica asociada a la diabetes, así como para estabilizar el estado de ánimo en personas con trastorno bipolar, especialmente cuando otros tratamientos no han resultado efectivos. Asimismo, la carbamazepina está indicada en el tratamiento de episodios maníacos y maníaco-depresivos.
¿Cómo actúa la carbamazepina?
La forma en que actúa la carbamazepina aún no está clara, se piensa que actúa inhibiendo la activación de los canales de sodio, tratando de esta manera la actividad convulsiva. Además de esto, se ha demostrado que la carbamazepina en animales reduce el dolor causado por la estimulación del nervio infraorbitario.
En otros estudios, se observó una disminución del potencial de acción en el núcleo ventral del tálamo y la inhibición del reflejo lingual mandibular. Estos efectos son producidos por la carbamazepina al unirse a los canales de sodio dependientes de voltaje e impedir la generación de potenciales de acción que normalmente producen efectos estimulantes de los nervios.
En el trastorno bipolar, se cree que la carbamazepina aumenta el recambio de dopamina y la transmisión de GABA, tratando así los síntomas maníaco-depresivos.
¿Cuál es la dosis de la carbamazepina?
La dosis en que debes tomar la carbamazepina va a depender de la afección que padezcas; este medicamento requiere de receta médica, es decir, lo debes tomar según las indicaciones de los especialistas.
Habitualmente, la toma de carbamazepina comienza con una dosis baja de 100 mg a 200 mg de 1 a 4 veces al día, esta dosis se irá aumentando gradualmente durante varias semanas hasta llegar a la dosis recomendada por tu médico.
En los adultos, la dosis diaria es en caso de:
- Epilepsia: 800 mg a 1200 mg.
- Dolor neuropático: de 600 mg a 800 mg.
- Trastorno bipolar: 400 mg a 600 mg.
En los niños, la dosis de carbamazepina dependerá de su peso; el médico será quien ajuste la dosis de acuerdo al padecimiento que presenta.
Aunque no lo creas, en caso de epilepsia y trastorno bipolar, existe la posibilidad de que lo debas seguir tomando durante varios años incluso si estas afecciones se encuentran bajo control. Las personas que padecen epilepsia deben tomar la carbamazepina 200 mg con regularidad, toma en cuenta que saltarse una dosis puede provocar una convulsión. Si padeces de dolor neuropático, deberás seguir tomando carbamazepina por varios meses para evitar que reaparezca una vez que el dolor haya desaparecido.
Si olvidas tomar una dosis de carbamazepina, tómala tan pronto te acuerdes, a menos que la siguiente dosis esté próxima; en este caso, debes omitir la dosis que olvidaste y tomar la próxima a la hora que corresponde.
¿Cuáles son los efectos secundarios de la carbamazepina?
La carbamazepina, como cualquier medicamento, puede ocasionar efectos secundarios. Entre los más comunes se encuentran:
- Mareo.
- Sensación de inestabilidad al caminar.
- Náuseas o vómitos.
- Dolor de cabeza.
- Boca seca.
- Aumento de peso.
- Constipación.
- Dificultad para caminar o mantener el equilibrio.
- Debilidad.
- Erupción.
- Visión borrosa.
- Visión doble.
- Problemas del habla.
A su vez, la carbamazepina puede generar efectos secundarios poco frecuentes, pero más graves como:
- Niveles bajos de sodio en sangre.
- Pensamientos suicidas.
- Reacciones alérgicas.
- Aumento de presión ocular.
- Convulsiones por abstinencia si se interrumpe repentinamente la toma de carbamazepina.
- Problemas hepáticos.
- Alucinaciones.
- Bloqueo cardiaco (es un problema que se presenta con la actividad eléctrica natural del corazón).
- Síndrome neuroléptico maligno.
- Defectos de nacimiento.
¿Cuáles son las contraindicaciones de la carbamazepina?
La carbamazepina está contraindicada en pacientes con:
- Antecedentes de depresión de la médula ósea.
- Hipersensibilidad a la carbamazepina o a compuestos tricíclicos como la amitriptilina, desipramina, imipramina, protriptilina o nortriptilina.
- Uso concomitante con inhibidores de la MAO (en este sentido, se deben suspender los inhibidores de la MAO durante 14 días antes de comenzar).
- Reacciones cutáneas graves que se presentan en aproximadamente un 9% de los pacientes.
- Riesgos hematológicos como la leucopenia benigna.
- Depresión de la médula ósea más grave, esta es una contraindicación para su uso.
Ahora que ya sabes para qué sirve la carbamazepina, también te puede interesar este artículo sobre la Gabapentina: para qué sirve, dosis y efectos secundarios.
Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
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- Protasio, L., Pizzorno, E., & Bello, O. (2005). Intoxicación por carbamazepina. Archivos de Pediatría del Uruguay, 76(1), 43-45.
- Rodríguez, C., Guevara, B., & Lobo, G. (2010). Mecanismos de acción de fármacos antiepilépticos. Informe medico, 12(6), 321-326.
- Silva, H. (2001). Mecanismos de acción de los estabilizadores del ánimo. Revista chilena de neuro-psiquiatría, 39(3), 219-230.
