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Cómo desinflamar el colon rápido

 
Cómo desinflamar el colon rápido

La inflamación en el colon es un reflejo nítido de los tóxicos que ingerimos a diario. Dolor abdominal, hinchazón, constipación, diarrea y hasta sangre en las heces son solo algunos de los síntomas que puedes padecer cuando sufres de problemas en el tracto digestivo.

Pero lo mejor de todo esto es que la solución a tus problemas la tienes tú. Si quieres conocer cómo desinflamar el colon rápido, y no solo eso, sino también cómo hacer para que la solución sea duradera (casi que definitiva se podría decir), entonces, continúa leyendo este artículo de ONsalus.

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Por qué se inflama el colon

En condiciones normales, el colon es fundamental para terminar de procesar y absorber los nutrientes que el intestino delgado no pudo. Además, en él se sintetizan la vitamina K, B12 y el ácido fólico, tan fundamentales para que el cuerpo se mantenga en equilibrio. Todo lo que no se absorbe y lo que el cuerpo no necesita luego se elimina como materia fecal. Si el tránsito está enlentecido, se habla de constipación y si está acelerado, se conoce como diarrea y mala absorción (de los nutrientes necesarios); y ninguna de las dos es buena para el funcionamiento normal.

Cualquier alteración en ese tránsito acarrea como consecuencias:

  • Acumulación de sustancias tóxicas.
  • Inflamación.
  • Mayor permeabilidad del colon (paso de sustancias nocivas al resto del cuerpo).
  • Favorece la presencia de parásitos intestinales.
  • Candidiasis intestinal.
  • Falta de tonicidad intestinal (mayor enlentecimiento del tránsito intestinal).
  • Formación de divertículos.
  • Mayor acumulación de desechos y tóxicos.

Con lo cual, se crea un círculo vicioso que perpetúa el desequilibrio corporal.

Este desequilibrio y acumulación de tóxicos en distintas zonas del cuerpo (hígado, riñones, piel, tejido graso) es la causa fundamental del estado de enfermedad. Es una forma distinta de ver la medicina, que complementa los estudios científicos actuales y minuciosos que estudian los aspectos más mínimos y últimos de las enfermedades, pero que a veces dejan de lado a la persona como un todo.

Así, existen enfermedades que como síntomas principales se manifiestan con inflamación en el colon y que tienen en común que no se sabe bien su causa, entre ellas, podemos encontrar:

También existen enfermedades que inflaman el intestino y que tienen como origen una reacción del cuerpo a los tóxicos presentes en los alimentos y que, en definitiva, al dar síntomas tempranos de este efecto nocivo sobre el cuerpo, terminan beneficiando a quien las padece. Esto sucede porque al evitar los elementos que causan daño, se evitan también otras enfermedades. Es el caso de la intolerancia al gluten, a la lactosa o a la proteína de la leche de vaca.

Síntoma del colon inflamado

Entre los síntomas que padece alguien con colon inflamado, se encuentran:

  • Alteración del ritmo intestinal (constipación, diarrea, alternancia entre ambos).
  • Hinchazón abdominal.
  • Abdomen prominente (no por obesidad, sino por inflamación o prolapso del colon).
  • Gases.
  • Dolor abdominal frecuente.
  • Dolor abdominal después de las comidas.
  • Sensibilidad al presionar el abdomen.
  • Fatiga.
  • Sangre en la materia fecal.
  • Falta de apetito.
  • Necesidad de comer hidratos de carbono (harina y azúcares).
  • Pérdida de peso.
  • Ansiedad, nerviosismo (se ha relacionado que pacientes con personalidad ansiosa o que no manejan bien el estrés son más propensos a desarrollar inflamación del colon, pero también ocurre lo contrario: un mal funcionamiento intestinal, el desequilibrio corporal y acumulación de tóxicos predisponen al malestar emocional).

Alimentos para desinflamar el colon

Este es un punto clave para desinflamar el colon y darle al cuerpo los nutrientes que necesita para recuperar su equilibrio. No solo incorporar los alimentos que hacen bien, sino dejar de consumir aquellos que te intoxican.

  • Todas las frutas y verduras crudas deben ser la base de tu dieta: te proveerán de vitaminas y sobre todo de fibra. La fibra es clave para regularizar el tránsito intestinal y disminuir la inflamación. Intenta comenzar incorporando al menos una fruta o verdura cruda en cada una de tus comidas. Cuando se cocinan, pierden sus vitaminas y aquello que se conoce como enzimas, que son las sustancias que tienen los alimentos crudos y que hacen que comience la digestión (desde la boca hasta llegar al estómago).
  • Come las frutas y verduras crudas lejos de otros alimentos: cuando se combinan alimentos difíciles de digerir (azúcares, harinas, carne, lácteos), se produce putrefacción en los intestinos, con lo cual se generan más tóxicos, gases e hinchazón. Es por ello que puedes notar que ciertas verduras "te sientan mal": repollo o coles, pepino, ajo... Cómelas solas una hora antes o dos después de otras comidas y solo encontrarás beneficios, ya que estos alimentos son los más beneficiosos para evitar la inflamación y el cáncer de colon.
  • Come lentamente y sin agua: la digestión comienza en la boca con la masticación, ya que la saliva contiene enzimas que ayudan a degradar los alimentos. Por otro lado, si bebes agua con la comida haces que los ácidos gástricos se diluyan, debiendo el estómago secretar más, ocasionando hinchazón y digestión lenta. Bébela media hora antes o 1 hora después de comer.
  • Deja de lado aquello que el cuerpo no digiere bien: los lácteos, la carne (de todo tipo), harina y azúcar refinadas, aceites vegetales son alimentos que nuestro cuerpo no está preparado para digerir correctamente, simplemente, porque no tenemos ni la estructura ni la cantidad de enzimas necesarias para deshacerlos correctamente. En consecuencia, se acumulan, se pudren y terminan intoxicando tanto el intestino como el resto del cuerpo.
  • Incorpora proteínas "buenas", que son aquellas de fácil digestión y deja de lado las proteínas difíciles de digerir (carne, lácteos, huevos). Casi todas las legumbres deberían formar parte de la dieta cotidiana (lentejas, alubias, garbanzos...), y digo casi, porque la soja no. Se le han atribuido propiedades que no tiene, ya que la soja es muy difícil de procesar en nuestro organismo (la única forma de incorporarla correctamente es si se la somete a un proceso prolongado de fermentación, que lleva muchos meses y esfuerzo, por lo cual no es muy viable). Todas las "carnes vegetales", leches a base de soja y demás procesados que la utilizan como ingrediente no son mejores que muchos otros procesados y terminan generando inflamación.
  • Prueba los fermentados: son un alimento clave a la hora de recuperar la salud intestinal, ya que además de proveer al cuerpo de bacterias "buenas" que favorecen el equilibrio de las bacterias que ayudan a la digestión, son fuente importantísima de vitamina B12 y folatos, más que la que puede proveer la carne, lácteos y huevos. El chucrut (repollo crudo amasado con sal y reposado cerrado por 1 semana al menos), la kombucha (fermentado del té), el kéfir (sirve para hacer bebidas y quesos de semillas y legumbres).
  • Germina y activa tus propias semillas y legumbres: es la forma de incorporar la mayor cantidad de nutrientes que puedes obtener de ellas. Deja en remojo por al menos 4 horas las semillas de lino, sésamo, girasol, chia; y frutos como nueces, almendras, castañas; lávalas y úsalas luego en tus preparaciones. Deja en remojo por 12 horas lentejas, fenogreco, quinoa, garbanzos, alubias; luego déjalos germinar y consúmelos en ensaladas o prepara tu propia agua enzimática (rejuvelac).
  • Elimina por completo los productos dañinos: los alimentos refinados, considerados en algún momento "puros" por su blancura no son más que el resultado de procesos químicos, que quitan todo nutriente que pudiera existir en ellos: la harina de trigo blanca, el azúcar y la sal no deberían ya usarse. En cambio, si las reemplazas por otro tipo de harinas integrales, miel o azúcar integral (panela o mascabo), sal marina o de cristal de rocas podrás saborizar tus comidas, añadiendo nutrientes esenciales. Los aceites y mantecas vegetales también son tóxicos, y lo peor es que están presentes en casi todos los alimentos que consumimos a diario (ya sea procesados industrialmente o incorporados en los restaurantes y panaderías). El único aceite que se ha comprobado que realmente hace bien y que aún cocinado no pierde propiedades es el aceite de oliva extravirgen. Colorantes, conservantes y demás agregados químicos cuyos nombres resultan impronunciables, así de indigeribles son, se acumulan en el cuerpo y generan daño en él.
  • Elimina tabaco y alcohol: son realmente tóxicos y el problema está en el consumo cotidiano. Si una vez cada tanto ingieres una copa de vino está bien, pero el tabaquismo y consumo de cerveza y licores solo favorecerá la inflamación de colon y otros problemas.
  • Bebe agua: si bien todos los líquidos contienen agua, aquellos que tienen otras sustancias (café, azúcar, alcohol, ni que hablar de saborizantes o colorantes) terminan deshidratando al cuerpo, y el agua es fundamental en el proceso de curación.

Al fin y al cabo, si la alimentación es lo más natural posible verás rápidamente los beneficios. Y si bien algunos alimentos pueden resultar más caros, como dejarás de consumir todos los otros, terminarás gastando mucho menos dinero. Puedes encontrar muchas ideas de recetas con crudos, busca una forma divertida y creativa de hacer tu comida más sana.

Cómo desinflamar el colon rápido - Alimentos para desinflamar el colon

Remedios caseros para desinflamar el colon

No basta con cambiar la alimentación y consumir alimentos buenos para el colon, también es muy necesario limpiar el colon y el hígado de acumulaciones tóxicas antiguas. Para ello, puedes implementar una limpieza profunda (depuración, desintoxicación, detox). Comienza lo más pronto que puedas y sentirás inmediatamente los cambios.

Es importante que una vez que comiences el proceso, lo repitas la cantidad de veces suficiente como para que tu cuerpo se limpie del todo. Si lo interrumpes, solo movilizarás suciedad estancada a otra parte de tu cuerpo:

Limpieza del colon

Se comienza por aquí, ya que es fundamental para poder eliminar luego las impurezas del resto del cuerpo. Por tres días, aliméntate como se ha hecho referencia en el apartado anterior, sobre todo, con frutas y verduras crudas. Nada de tóxicos. De esta manera, ayudarás a que los estancamientos se ablanden y sean más fácil de eliminar.

Luego, debes realizar la limpieza específicamente: con enemas, enemas de café, lavados colónicos o limpieza bebiendo con agua salada. Si no te animas a hacerlo en casa, consulta a un profesional.

Limpieza del hígado

Es un paso clave para desinflamar el colon y mejorar cualquier enfermedad, ya que en él se sintetizan toda clase de sustancias que el cuerpo necesita para funcionar bien. El hígado es una gran esponja que absorbe y procesa todo lo que ingerimos y, cuando no funciona bien (la mayoría de las veces por acumulaciones tóxicas desde la infancia), el resto del organismo lo siente.

Para ello, después de limpiar el colon, debes consumir por 6 días seguidos manzanas (1,5 kg diario) que aportará ácido málico, el cual ablandará la suciedad estancada.

Al 7mo día (intenta que los días 7mo y 8vo no sean laborables): después de las 14 horas, no debes consumir alimentos. A las 18 y 20 horas, debes tomar un vaso de agua con una cucharada de sulfato de magnesio (sal inglesa) y, por último, a las 22 horas bebe un vaso de jugo de pomelo o naranja con 3 cucharadas de aceite de oliva, ve a dormir inmediatamente, ya que empezará la movilización de cálculos desde el hígado al intestino, ¡sí!, estás limpiando tu hígado finalmente.

El 8vo día, levántate a las 6 de la mañana y bebe otro vaso con agua y sulfato de magnesio, a las 8 horas debes hacer lo mismo. Y solo espera, en el transcurso del día eliminarás los cálculos en tu materia fecal (puedes comprobarlo colocando un colador que solo uses para eso). A las 10 de la mañana, puedes empezar a comer alguna fruta bien madura. Ese día y los siguientes debes seguir alimentándote de manera liviana. Tu cuerpo ha hecho un trabajo tremendo y necesita unos cuidados semejantes a los de una cirugía.

Limpieza de los riñones

Solo necesitas acompañar este proceso bebiendo cada día tisanas que ayuden a orinar bien: cola de caballo, ortiga. Este punto es clave, porque parte de la suciedad que el hígado está eliminando pasará al otro filtro, que es el renal.

Como se ha dicho, este proceso debes repetirlo, asegúrate de que pasen unos 40 días antes de volver a hacer una limpieza. Si tu dieta se mantiene libre de tóxicos, ya no debes limpiar el colon, solo tu hígado y riñones, ya que si lo haces de esta manera tu colon irá desinflamándose e irán mejorando tus síntomas rápidamente. Debes repetir este proceso tantas veces hasta que ya no elimines piedras, que puede ser entre 6 y 8 veces, algunos necesitan hasta 12 limpiezas seguidas de este tipo. Cuando ya termines este proceso, puedes repetir una o dos limpiezas al año.

Si no estás seguro de que pueda funcionar, solo inténtalo, y pensarás: ¿por qué no lo hice antes?

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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