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Eructos continuos: causas y tratamiento

 
Por Delfina Viana. Médica cirujana ORL. 10 diciembre 2020
Eructos continuos: causas y tratamiento

Este problema es más frecuente de lo que crees. Acidez, reflujo, distensión abdominal, colon irritable o el estrés son algunos de los problemas que se han relacionado con el aumento de gases en el tracto digestivo.

¿Y qué piensas si te decimos que está al alcance de tu mano mejorar? Solo con pequeños cambios puedes mejorar este y muchos más desequilibrios si repiensas tus hábitos a la hora de comer.

Te invitamos a conocer más profundamente cuáles son las causas de los eructos continuos y su tratamiento en este artículo tan interesante de ONsalus.

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Eructos por mala digestión

La digestión de los alimentos es un proceso simple, pero muchas veces se complica debido a nuestros hábitos y a la influencia de nuestras emociones. La mala digestión es un problema muy frecuente en la actualidad y puede tener una diversidad de síntomas relacionados con distintos desequilibrios, tales como:

  • Eructos excesivos y frecuentes.
  • Acidez.
  • Sensación de que vuelve el contenido estomacal a la garganta.
  • Hinchazón abdominal.
  • Exceso de gases.
  • Dolor abdominal.
  • Tensión o sensación de que algo aprieta el vientre.
  • Heces deshechas.
  • Heces que no flotan.
  • Estreñimiento.
  • Náuseas.
  • Sensación de tener algo en la garganta.

Todos estos síntomas tienen en común en que el cuerpo está avisando que algo no va bien. Tomar una medicación para calmar la molestia, pero no ir a la causa solo retrasará el diagnóstico y puede generar aún más desequilibrio.

Una buena digestión es fundamental para mantener una buena salud. Si la digestión de los alimentos no es apropiada, el resto de los tejidos no se formarán con normalidad, se acumularán toxinas en el cuerpo y estarán bajas las defensas.

Algunas patologías que frecuentemente se asocian con eructos continuos son:

  • Reflujo gastroesofágico: se trata del ascenso de contenido estomacal al esófago y faringe. Se percibe irritación, acidez y mal sabor en la garganta, así como mal aliento y hasta síntomas respiratorios (tos, secreciones nasales, otitis frecuentes).
  • Acidez estomacal: puede ocasionar una sensación de ardor o quemazón en el centro del abdomen. Debido a malos hábitos alimenticios (como, por ejemplo, beber líquidos durante la comida o comer bajo estrés), el estómago produce más ácido del que debiera.
  • Úlcera estomacal: se trata de un grado más avanzado de afectación estomacal debido al ácido gástrico aumentado por malos hábitos. Puede aparecer dolor intenso y náuseas además de los eructos y reflujo ácido.
  • Colon irritable: así se ha dado a llamar a una alteración en la digestión que alterna momentos de estreñimiento con otros de diarrea. Básicamente, favorecida por el estrés, los alimentos difíciles de digerir, su mala combinación y otras prácticas que complican la digestión.

¿Qué hacer?

Fundamentalmente, en estas y en cualquier causa de eructar constantemente es clave adoptar conductas que favorezcan tu digestión. Debes intentar generar cambios duraderos para lograr mejorar tu digestión porque, como te hemos comentado previamente, esto es clave para tu salud presente y también futura.

Tal vez podrías recurrir a los fármacos que típicamente se indican para el reflujo o la acidez tales como:

  • Sales de magnesio.
  • Ranitidina.
  • Omeprazol y similares.
  • Antiácidos de distinto tipo.

No obstante, debes saber que el resultado será solo pasajero. Depender de una medicación que mágicamente solucione tu malestar solo te ayudará un tiempo, ya que si el desequilibrio se perpetúa, puedes empeorar tu estado y empezar con otros problemas de salud.

Pueden sugerirte una cirugía para disminuir el tamaño del esfínter que separa el estómago del esófago, pero eso realmente no solucionará el desequilibrio de base.

Eructos continuos: causas y tratamiento - Eructos por mala digestión

Eructos por combinación inadecuada de alimentos

Este es un punto clave que muchos no tienen en cuenta, pero hay alimentos que no pueden consumirse juntos. Y, si lo haces, es probable que tengas muchos malestares gastrointestinales y pueda ser el origen de otros trastornos.

Fruta

Es preferible comer una fruta por vez. Si aun así deseas combinarlas, te sugerimos que sean del mismo tipo de fruta. Nunca mezcles:

  • Fruta ácida y fruta dulce.
  • Fruta dulce y cereales.
  • Fruta y otros alimentos.
  • Fruta y leche.

Leche

Es un excelente alimento si es de buen origen, se consume en poca cantidad (100 ml diarios) y tibia, pero es indigesta si se combina de mala manera. Evita:

  • Leche y sal.
  • Leche y otras proteínas (carne, huevos, legumbres).
  • Pescado y lácteos.
  • Queso y tomate.

Proteínas y cereales

Solo deberías ingerir un tipo de proteínas cada vez: legumbres, un tipo de carne, huevo o lácteos.

Lo mismo sucede con los cereales: avena, arroz, trigo, maíz o quinoa. Son preferibles de tipo integral.

Aguacate

Es un caso bastante particular. Tarda más de 12 horas en digerirse y esto empeora si se suman otros alimentos. Solo consúmelo con un cereal integral, nunca con otro vegetal.

Eructos continuos por hábitos inadecuados al comer

No solo es importante qué comes, sino también cómo lo haces.

Aerofagia

Una de las causas de los eructos continuos más comunes es la aerofagia. Literalmente, se traduce como comer aire. Esto es frecuente cuando hablas y comes a la vez o cuando te ríes mientras comes.

Puedes sentir distensión abdominal, tener gases, eructos, dolor y otros síntomas.

Comer muy rápido

Si comes de manera acelerada, no puedes masticar adecuadamente tus alimentos, no los embebes de saliva y se dificulta su procesamiento a nivel gástrico e intestinal.

Por otro lado, no llega a estimularse apropiadamente el receptor de la saciedad. Si esto sucede, comerás demás y solo te darás cuenta después de un rato de haber comido al sufrir de dolor, hinchazón, náuseas, entre otros síntomas.

Comer bajo estrés

A muchos nos ha sucedido y también hemos pagado por ello. La digestión se complica mucho si:

  • Comes a disgusto.
  • Comes tras haberte enfadado.
  • Compartes tu comida con alguien que no quieres hacerlo.
  • Estás comiendo apurado o apurada.

Eructos por ingesta excesiva de bebidas carbonatadas

Este es otro de los hábitos que muy frecuentemente causan eructos continuos. Dentro de las bebidas con gas, encontramos:

  • Refrescos.
  • Cerveza.
  • Sidra.
  • Vinos espumantes.
  • Agua gasificada.

El gas que contienen estas bebidas hace que tu estómago se distienda, se deba secretar más ácido y la comida finalmente se digiera de manera inapropiada. Esto es peor cuando las bebidas están frías.

Las bebidas sin gas y frías también dificultan la digestión.

Tratamiento para curar los eructos continuos

Como te hemos comentado puedes recurrir a medicación, tapar el síntoma y creer que no sucede nada o bien optar por mejorar tus hábitos y así mejorar tu salud. Te aseguramos que estas propuestas no solo harán que tengas menos eructos, sino que poco a poco vayan mejorando tu digestión y otros desequilibrios que padezcas.

Entre los consejos que puedes seguir, y que seguramente te harán mucho bien, están:

  • Bebe agua lejos de las comidas. Media hora antes o dos después. Cuando comes junto con agua (y aún peor otras bebidas), tu estómago necesita liberar más cantidad de ácido para poder digerir la comida que has "diluido".
  • Combina adecuadamente los alimentos. Prefiere platos equilibrados con un 50% de cereal integral, 25% de un tipo de proteína y 25% de vegetales.
  • Evita los productos procesados.
  • Evita las bebidas carbonatadas.
  • Evita las verduras de hoja verde. Y si las consumes, procura que sea de día, no más del 25% de tu plato y mastícalas bien. Si tu digestión no está bien, no las incluyas en tus platos.
  • La fruta debes ingerirla media hora antes o dos horas después de la comida. De esta manera, no se produce la fermentación dentro de tu vientre. Si la fruta fermenta, genera gases, eructos y distensión abdominal.
  • Espera entre 4 a 6 horas para volver a comer. Si no das tiempo hasta la siguiente ingesta, se interrumpe la digestión de lo que habías comido. Así se produce más aire en tu abdomen y los síntomas que acompañan a los eructos.
  • Evita hablar y comer a la vez.
  • Evita reírte mientras comes.
  • Mastica muy bien tus alimentos antes de tragarlos.
  • Espera al menos 3 horas para tomar un baño.

Y algo más que importante antes de terminar, si tienes un eructo o gas debes eliminarlos, retener lo que el cuerpo desea sacar es muy contraproducente y puede generar problemas de salud mucho más graves.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
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