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Catarros continuos en adultos: causas y tratamiento

 
Por Vitae Health Innovation. 22 enero 2024
Catarros continuos en adultos: causas y tratamiento

En especial durante los meses más fríos del año, los catarros o resfriados, que son infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, se hacen habituales incluso en personas adultas que no pertenecen a ningún grupo de riesgo. Son varias las causas que explican su aparición y, aunque no suelen revestir gravedad, lo cierto es que, en ocasiones, puede ser complicado tratar con la sintomatología. Además de ayudar al buen funcionamiento del sistema inmune, que es quien nos protege de los patógenos, por ejemplo recurriendo a complementos alimenticios naturales, como puede ser ImmunoVita de Vitae, es también importante conocer los desencadenantes de estos catarros, identificar los síntomas que producen y, por supuesto, saber cómo actuar tanto para prevenir como para curar. Hablamos de los catarros continuos en adultos, sus causas y tratamiento en el siguiente artículo.

Causas de resfriados frecuentes en adultos

Como hemos mencionado, son varias las causas detrás de los catarros o resfriados que pueden afectar a las personas adultas. Básicamente, serán todas aquellas que impliquen el contacto con los patógenos (normalmente virus, como el virus de la gripe) y la debilidad de las vías respiratorias y del sistema inmune. Destacamos las siguientes:

  • Permanecer en lugares donde hay una aglomeración de personas, sobre todo si son estancias cerradas, pues es más fácil que se transmitan los virus.
  • No ventilar las habitaciones lo suficiente.
  • Descuidar la higiene. Si hemos tocado un objeto contaminado con patógenos y nos llevamos las manos sin lavar a la boca, la nariz o los ojos, es fácil que nos contagiemos.
  • Entrar en contacto con personas enfermas, tanto si presentan sintomatología como si se encuentran en periodo de incubación del catarro.
  • Tener un sistema inmune debilitado por diferentes motivos. Así, no podrá luchar contra los patógenos con la misma eficiencia que un sistema inmune sano, pudiendo desarrollar distintas enfermedades y complicaciones.
  • Cambiar bruscamente de temperatura, por ejemplo, pasando de estancias con aire acondicionado, calefacción, etc., al exterior.
  • Seguir hábitos poco saludables, como fumar, ya que dañan las vías respiratorias y, por lo tanto, hacen más fácil que se vean perjudicadas por la acción de los patógenos.
  • Exponerse a sustancias que puedan irritar y resecar las mucosas y/o descuidar la hidratación.

Síntomas de un resfriado mal curado

En general, los resfriados o catarros que afectan a las personas adultas se suelen resolver en cuestión de días, entre 2 y 10, y solo requieren ciertos cuidados en el hogar y, en ocasiones, fármacos de venta sin receta para controlar la sintomatología. Pero, algunas veces, los catarros no terminan de curar bien, lo que en realidad quiere decir que no se han curado o que han surgido complicaciones. En estos casos, es posible experimentar signos clínicos como los siguientes:

  • Dolor de cabeza, de oídos o conjuntivitis.
  • Malestar general.
  • Moqueo o congestión nasal.
  • Pérdida del olfato.
  • Molestias en la espalda y/o el pecho.
  • Cansancio y/o problemas para conciliar el sueño.
  • Pérdida de apetito y, en consecuencia, de peso.
  • Tos que no remite, ya sea húmeda (con mucosidad) o seca.
  • Febrícula, es decir, una temperatura corporal de entre 37 y 38 ºC.
Catarros continuos en adultos: causas y tratamiento - Síntomas de un resfriado mal curado

Cómo curar el resfriado bien y rápido

Como hemos dicho, los resfriados suelen ser afecciones leves que se resuelven en cuestión de días sin mayores problemas. Podemos favorecer la recuperación siguiendo las recomendaciones básicas que detallamos a continuación:

  • Descansar, ya que es fundamental para que el organismo, que está luchando contra la enfermedad, pueda cumplir su función con eficacia.
  • No salir. Se debe evitar el contacto con otras personas para no transmitir los virus. Si no queda más remedio, hay que ponerse la mascarilla.
  • Mantener una buena hidratación, imprescindible para el buen funcionamiento de las vías respiratorias y del propio sistema inmune. Se recomienda agua, caldos, sopas, zumos y nada de bebidas alcohólicas o con cafeína, ya que deshidratan. La temperatura no puede ser ni muy caliente ni muy fría para no dañar la mucosa de las vías respiratorias.
  • Utilizar un humidificador si vivimos en un ambiente seco y mantener una temperatura adecuada. Se pueden realizar inhalaciones de vapor.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura, utilizar prendas que protejan la zona de la garganta y no forzar la voz.
  • En lo posible, no fumar.
  • Recurrir a fármacos para el tratamiento de la sintomatología, como analgésicos para el dolor y el malestar general, pastillas para la tos o descongestivos nasales para facilitar la respiración.
  • No tomar antibióticos, ya que estos medicamentos no actúan frente a los virus y solo pueden ser prescritos por un médico. Tomar antibióticos sin necesidad o hacerlo sin seguir la posología correcta es uno de los factores que puede complicar el tratamiento y la recuperación en futuros catarros.

Qué hacer para no resfriarse tan seguido

El sistema inmune es el pilar de nuestra salud, ya que es el encargado de protegernos y de luchar contra los distintos patógenos ante los que nos vemos expuestos en nuestro día a día. Por este motivo, mantener un sistema inmune fuerte nos va a ayudar a evitar los resfriados o a que estos se curen con mayor rapidez. Nuestro sistema inmune se fortalece cuando adoptamos un estilo de vida saludable, comemos sano, practicamos ejercicio con regularidad, descansamos bien, controlamos el estrés, conservamos nuestro peso ideal o evitamos hábitos perjudiciales, como la ingesta de alcohol o el tabaco. También podemos recurrir a complementos alimenticios como el de InmunoVita, cuya fórmula contiene betaglucanos purificados de la levadura Saccharomyces cerevisiae que ayuda a aumentar las defensas, o al consumo de alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales.

Además, en el caso concreto de los catarros, debemos tener en cuenta las siguientes precauciones para no resfriarnos tan seguido:

  • Evitar aglomeraciones de personas, sobre todo en lugares cerrados, así como cambios bruscos de temperatura y la exposición a agentes irritantes como puede ser el humo.
  • Ventilar la casa todos los días durante unos minutos.
  • No entrar en contacto con personas enfermas o sospechosas de estarlo. Si es inevitable hacerlo, utilizar mascarilla.
  • No compartir objetos como vasos, cubiertos o pañuelos.
  • Lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón. No tocarse la boca, la nariz o los ojos con las manos sin lavar. Igualmente, hay que mantener una buena higiene del hogar.
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • No forzar la voz gritando o hablando en exceso.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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