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Cómo saber si tengo frenillo corto o fimosis

 
Por Dra. Gennesis González, Médico. 20 diciembre 2019
Cómo saber si tengo frenillo corto o fimosis

La fimosis se define como el estrechamiento de la piel que recubre el glande, es decir, del prepucio. Es una condición normal y común en niños que suele desaparecer sin necesidad de tratamiento durante los primeros 5 años de vida del varón. Cuando esto no ocurre y permanece hasta la adultez, puede conllevar a la aparición de inflamaciones constantes tanto en el glande como en el prepucio, dificultando a su vez la actividad sexual y la micción y aumentando considerablemente el riesgo de infecciones en el sistema urinario.

La circuncisión es la terapia médico-quirúrgica que corrige la fimosis cuando esta condición es severa y no se modifica con naturalidad al pasar de los años.

La fimosis no debe confundirse con el frenillo corto. Este último es un trastorno que se hace evidente durante las relaciones sexuales, cuando en el momento en el que el pene se estira durante la erección, se siente dolor intenso. Además, existe el riesgo de que aparezcan heridas y sangrado debido a que el frenillo no tiene el tamaño suficiente para dejar completamente al descubierto la cabeza del pene o glande mientras permanece rígido.

Si quieres saber más de este tema, te invitamos a que continúes leyendo ese artículo de ONsalus sobre cómo saber si tengo frenillo corto o fimosis.

Cómo saber si tengo frenillo corto

El frenillo es la pequeña capa de piel con forma de triángulo o V que se ubica en la cara inferior del pene encargada de unir el glande con la parte interna del prepucio. Normalmente, el frenillo se encuentra oculto tras el prepucio y se hace notorio durante la erección.

Esta área, dentro de sus funciones, representa una zona erógena masculina, mantiene el prepucio en su posición adecuada (sobre el glande), protege al glande y facilita las relaciones sexuales tras el desplazamiento del prepucio.

Raras veces, los hombres experimentan relaciones sexuales dolorosas o dispareunia, la cual se debe a varios factores, destacando entre todos ellos la presencia del frenillo corto o frenulum breve, que afecta casi a la mitad de la población que mantienen relaciones sexuales con dolor.

Es característico que los hombres que tengan el frenillo corto sufran de:

  • Infecciones recurrentes como la candidiasis o la balanitis.
  • Micciones dolorosas.
  • Escozor en la zona íntima
  • Dispareunia o relaciones sexuales dolorosas.
  • Riesgo de rotura y sangrado del frenillo.

Los hombres con frenillo corto, además, tienen la probabilidad de sufrir de parafimosis, una complicación que representa una urgencia médica, ya que implica el estrangulamiento de la cabeza del pene justamente en el surco balano–prepucial.

La presencia de frenillo corto puede ser congénita o puede ser consecuencia de la fimosis. En cualquiera de los casos, el tratamiento incluirá:

  • Operación de frenillo corto: o frenuloplastia realizada por el urólogo mediante una pequeña incisión para disminuir la tensión que tiene el frenillo durante la erección del pene. Esto hace que la retracción sea más sencilla. Es una cirugía bastante sencilla y, afortunadamente, es mínimamente invasiva. El tiempo de recuperación es de 4 semanas, aproximadamente.
  • Ejercicios: existen algunos ejercicios de estiramiento que pueden ser beneficiosos para tratar el frenillo corto. Uno de ellos consiste en retraer la piel tanto como sea posible pero sin sentir dolor, contar 30 segundos y traer nuevamente hacia delante el prepucio. Realiza esto durante 5 minutos, al menos 2 veces al día y mínimo durante 4 semanas para que el efecto sea notorio.

Fimosis: síntomas

Los varones desde que nacen presentan un proceso fisiológico “normal” que se conoce como fimosis. Es el estrechamiento de la piel que cubre el glande o la cabeza del pene, denominada prepucio, y en ese momento aparece con una especie de capa o tejido fibroso médicamente denominado adherencia balano–prepucial.

Es normal que en el recién nacido, sea difícil retraer la piel que cubre el glande para dejarlo al descubierto. En líneas generales, a los 4 años de edad, el niño debe retraer su prepucio sin problema, y si esto no es posible, lo normal es que lo sea en los siguientes años, de manera que cuando llegue la pubertad lo pueda hacer sin limitaciones siendo contribuyentes el crecimiento del pene y las erecciones espontáneas.

Lo que sí es cierto es que durante los primeros años del niño, lo mejor es que este proceso se de solo y sin forzarlo.

La fimosis es un trastorno que dificulta la higiene en el pene y, además, hace dolorosas las relaciones sexuales. Muchas veces, la fimosis se confunde con el frenillo corto, pero no significan lo mismo. Para saber si tienes fimosis, debes detectar la presencia de algunos síntomas como:

  • Dificultad para dejar descubierta la cabeza del pene.
  • Dolor con las erecciones.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dolor cuando se intenta bajar el prepucio.
  • Picor en el prepucio e incluso presencia de pus o secreción blanquecina por mala higiene.
  • Inflamación del prepucio.
  • Dificultad al orinar.
  • Aparición de parafimosis cuando el glande no pasa por el anillo prepucial y, por lo tanto, no puede volver a la posición normal. Esto constituye una urgencia médica.

La fimosis se clasifica en tres tipos:

  • Puntiforme: en este caso, la micción es difícil, el estrechamiento del prepucio es solo en la zona del orificio.
  • Cicatricial: la micción puede ser dificultosa, en este caso, la parte externa de la piel del prepucio es dura producto de la inflamación crónica, traumatismos o infecciones por hongo.
  • Anular: finalmente, la fimosis anular se caracteriza porque el prepucio no se retrae totalmente formando un anillo alrededor de la cabeza del pene y sin dejar que se note el surco balánico.

Fimosis: operación

Una vez que el especialista haya comprobado la presencia de fimosis, indicará el tratamiento: una intervención quirúrgica denominada circuncisión, con la cual el anillo del prepucio o la piel que recubre el pene se fija dejando al descubierto el glande o la cabeza del pene.

Este proceso consiste en recortar parte de la piel del pene de tal manera que el glande quede al descubierto. Este suele ser el tratamiento tanto para la fimosis como para el frenillo corto, se realiza bajo anestesia local en el caso de los pacientes adultos y bajo anestesia general en el caso de los niños. En el siguiente artículo, puedes ver qué cuidados debes tener en cuenta después de una operación de fimosis.

Cuando la fimosis no es tan severa, la realización de algunos ejercicios puede facilitar la movilización del prepucio sobre el glande, esto puede realizarse en conjunto con la aplicación de pomadas que el especialista indique.

Finalmente, debes saber que es poco probable que después de la adolescencia, la fimosis remita por sí sola. Por otro lado, si crees que tienes frenillo corto, no dudes en acudir al especialista para que determine cuál es la mejor manera de tratarlo.

Cómo saber si tengo frenillo corto o fimosis - Fimosis: operación

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • CASTRO, F., CASTRO, F., & RABY, T. (2010). Fimosis y Circuncisión. Revista chilena de pediatría, 81(2), 160-165.
  • Lopez, W. A. B., & Rodríguez, A. A. (2006). Fimosis fisiológica: circuncisión¿ sí o no?. Medicina, 11(1), 66-72.

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