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Diferencia entre úlcera gástrica y duodenal

 
Por Verónica Pérez, Periodista especializada en salud. 21 mayo 2021
Diferencia entre úlcera gástrica y duodenal

Las úlceras son un problema relativamente frecuente que afecta a personas de todas las edades. Se trata de lesiones de diferentes tamaños y forma circular u ovalada que pueden presentarse en distintos puntos del sistema digestivo, como resultado de una erosión producida en la mucosa por la acción de los ácidos estomacales. Aunque suele hablarse genéricamente de úlcera gastroduodenal o péptica, lo cierto es que es posible hacer una distinción entre las úlceras según su localización.

En el siguiente artículo de ONsalus, en colaboración con Tech, repasamos los puntos que ayudan a diferenciar entre las más conocidas: las úlceras gástricas y las duodenales. Tech es una universidad digital que nos permite ampliar nuestros conocimientos y especializarnos en distintas áreas una vez finalizada la carrera de medicina. Disponen de cursos y másteres de medicina que se pueden cursar de forma online o semipresenial.

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El sistema digestivo

El primer paso para entender la diferencia entre una úlcera gástrica y una duodenal es conocer, básicamente, el aparato digestivo. Así, el recorrido que realizan los alimentos comienza en la boca, continúa por la faringe, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el grueso, el recto y finaliza en el ano. La primera porción del intestino delgado también recibe el nombre de duodeno. Por eso, las úlceras que se forman en esta localización se conocerán como duodenales. Son las más frecuentes y lo normal es que se presenten en los primeros centímetros. Además, acostumbran a ser benignas y de pequeño tamaño.

Aquellas cuya ubicación está en el estómago se llaman úlceras gástricas o estomacales. Son menos habituales y normalmente se encuentran en su curvatura menor. Pueden ser malignas.

Causas de úlceras gástricas y duodenales

Hay varias causas que pueden estar detrás de la aparición de una úlcera en el aparato digestivo. Las más habituales son las siguientes:

  • Infecciones debidas a la bacteria Helicobacter pylori.
  • Consumo de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
  • Estrés. Nos referimos al provocado por intervenciones quirúrgicas, traumatismos, sepsis, etc.

Cuando el origen es el estrés o los fármacos, las úlceras pueden aparecer tanto en el estómago como en el duodeno. Lo mismo sucede si las propicia la Helicobacter pylori, aunque, en estos casos, es algo más probable que la úlcera se presente en el duodeno.

Otra causa menos común de úlcera es el tumor conocido como gastrinoma, que se caracteriza por secretar gastrina. La gastrina es una hormona encargada de estimular la secreción de ácido clorhídrico. Estos tumores también pueden formar parte del llamado síndrome de Zollinger-Ellison. Un elevado porcentaje de gastrinomas se relacionan con la aparición de una úlcera duodenal.

Qué personas sufren úlcera gástrica o duodenal

Las úlceras gástricas se diagnostican con mayor frecuencia en personas de ambos sexos y mediana edad, en concreto de unos 50 años. Las duodenales, por su parte, pueden presentarse en personas algo más jóvenes, con una media de unos 40 años, y se consideran un poco más frecuentes en hombres.

Diferencia clínica entre úlcera gástrica y duodenal

En ocasiones, los síntomas que presenta la persona afectada pueden proporcionar información sobre la localización de la úlcera. Así, si bien estas úlceras, en general, se caracterizan por provocar dolor leve o moderado en la zona abdominal, según sean gástricas o duodenales es posible diferenciar los siguientes signos clínicos:

Síntomas de úlceras gástricas

El dolor que generan este tipo de úlceras no sigue ningún patrón, al punto de que algunas personas refieren molestias tras comer, mientras que otras, al contrario, sienten alivio al ingerir alimentos. Además, cuando la úlcera afecta a la zona de conexión con el intestino delgado, estos tejidos pueden edematizarse, dificultando la salida del alimento del estómago hacia el intestino y causando otros signos clínicos como náuseas, vómitos o la distensión tras la ingesta de alimentos.

Síntomas de úlceras duodenales

En este caso es más habitual que el dolor aparezca hacia media mañana, dentro del período de tiempo comprendido entre la media hora y las tres horas posteriores al consumo de alimentos. El dolor puede aliviarse con fármacos o con comida, ya que se neutraliza el ácido del estómago, al menos momentáneamente, pues este volverá a presentarse en cuestión de horas a lo largo del día y también es característico que se manifieste durante la noche.

Este cuadro clínico puede mantenerse durante varias semanas, desaparecer un tiempo y volver. Son más frecuentes las recidivas en este tipo de úlceras.

De todas formas, hay úlceras tanto gástricas como duodenales que no cursan con esta sintomatología o úlceras gástricas que se manifiestan como las duodenales. También hay pacientes que refieren distintos síntomas, en algunos se detecta la úlcera porque sufren directamente una complicación, mientras que otros son por completo asintomáticos.

Complicaciones de las úlceras gástricas y duodenales

Una complicación que pueden sufrir las personas aquejadas de una úlcera en el sistema digestivo es la perforación, que se da cuando la lesión consigue traspasar la pared muscular, creando una abertura hacia la cavidad peritoneal. Las perforaciones suelen ser una complicación que se produce en úlceras duodenales, siendo menos frecuente en las gástricas.

Por otro lado, las hemorragias también se asocian más a úlceras duodenales, al igual que la penetración de la úlcera en otros órganos o la estenosis pilórica, secundaria a úlceras duodenales.

Diagnóstico diferencial de las úlceras gástricas y duodenales

El primer paso ante la aparición de sintomatología como la descrita es descartar la presencia de un cáncer gástrico. Después, se confirma la existencia o no de la úlcera y, si esta se diagnostica, debe determinarse si además hay una infección por Helicobacter pylori.

Los avances en medicina permiten un diagnóstico muy fiable sobre todo gracias a la endoscopia, en la que también es posible la toma de muestras. La diferencia principal entre úlcera gástrica y duodenal está en que, en las duodenales, al ser una localización en la que no suelen desarrollarse tumores malignos, en general no es necesaria la biopsia, que sí resulta imprescindible en las úlceras gástricas para descartar o no un cáncer.

Diferencias en el tratamiento de las úlceras gástricas y duodenales

En este aspecto también puede establecerse alguna diferencia entre úlcera gástrica y duodenal, ya que, cuando se recurre a fármacos bloqueadores de los receptores H2, la cicatrización acostumbra a ser algo más rápida en las úlceras duodenales que en las gástricas. Lo mismo sucede cuando se utilizan inhibidores de la bomba de protones.

En general, en función de la causa de la ulceración, sus características y la evolución del paciente, el tratamiento puede ser distinto si la úlcera es gástrica o duodenal. En cuanto a la recuperación y el seguimiento, la prueba del aliento sirve para controlar la respuesta al tratamiento en las úlceras duodenales relacionadas con Helicobacter pylori. Las gástricas, en cambio, requieren un seguimiento endoscópico.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
  • Truyols, Martínez y García. Úlcera gástrica y duodenal. Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana.
  • Vakil, Nimish. (2020). Úlcera gastroduodenal. Manual MSD

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