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Por qué tengo falta de aire al respirar y bostezos

Por qué tengo falta de aire al respirar y bostezos

¿Quién no se ha contagiado del bostezo de otro? Es más puedes estar bostezando mientras lees este artículo. Se trata de un reflejo que se produce naturalmente cuando necesitamos un poquito más de oxígeno, muchas veces, cuando tenemos sueño, pero ¿qué sucede cuando bostezas y bostezas sin parar? Y, por si fuera poco, ¿sientes que el aire que necesitas no entra de manera suficiente?

Te invito a conocer las causas y tratamientos para este problema, así como prácticos consejos para cuando sientas que no puedes respirar o cuando la ansiedad te está jugando una mala pasada. Si te interesa, lee este artículo de ONsalus acerca de por qué tengo falta de aire al respirar y bostezos.

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Obstrucción en la vía respiratoria

Una de las causas de la falta de aire más comunes es una obstrucción en la vía respiratoria, desde la nariz hasta los alveolos pulmonares. Cuando la interrupción del paso de aire se produce en la zona más alta (nariz y faringe), es posible que por la noche padezcas de apnea del sueño. En consecuencia, no entra el suficiente aire, tu cuerpo no puede relajarse del todo y no descansas bien.

Cuando eso sucede, es posible que por el día sientas agotamiento, te duermas en cada rincón y padezcas de una gran cantidad de bostezos.

¿Qué hacer?

Es fundamental identificar la causa de la obstrucción. Puede ser necesario tratar una rinosinusitis, una desviación del tabique, tal vez has aumentado de peso de manera excesiva en el último tiempo, padeces de reflujo o tienes problemas pulmonares.

Para poder resolver los bostezos, debes saber por qué el aire no llega bien a los pulmones. Esto puedes hacerlo recurriendo a un o una especialista.

Bostezos y falta de aire por ansiedad

El estrés y la ansiedad no suelen ser buenos consejeros. Temer por un futuro incierto o sufrir por cosas que no sabes si sucederán genera una sensación de alerta permanente en el cuerpo. Las respuestas adaptativas de tu organismo frente a amenazas (ciertas o no) causan una serie de efectos para nada deseables si se perpetúan por mucho tiempo. Puedes sentir: sensación de opresión en el pecho, falta de aire, insomnio, bostezos frecuentes, malestar abdominal, entre otros.

¿Qué hacer?

Si crees que tu cuerpo está sufriendo tales efectos por el manejo de las situaciones que vives, tal vez es momento de repensar cómo estás viviendo. Recuerda que tu organismo será el mismo hasta que seas mayor, si ya está dando señales de que las cosas no están bien, tal vez es momento de prestarle atención y cambiar ciertos hábitos.

Bostezos y sensación de falta de aire antes de una migraña

Quien sufre de migrañas sabe lo difícil que puede ser convivir con ellas, para algunas personas se trata de algo realmente invalidante. Las migrañas son dolores de cabeza, que laten, suelen presentarse en el mismo sitio, a menudo molestan la luz o los ruidos fuertes y puede haber sensación de náuseas.

En algunas personas ciertos síntomas avisan la llegada de la cefalea. Se llama pródromo o aura y puede ser una presentación de lo más variada. En algunos casos, pueden aparecer bostezos, uno detrás del otro. Para otros, una sensación de ansiedad y falta de aire, aunque no es lo más común.

¿Qué hacer?

Las migrañas tienen muchísimo que ver con los hábitos. La alimentación juega un papel clave en el mantenimiento de la migraña. El exceso de procesados, la cafeína, el vino, el chocolate en exceso, los conservantes, entre otros, son algunas de las sustancias que pueden generar malestar corporal.

Identificar la causa, practicar actividad física, alimentarte sanamente y manejar el estrés pueden ayudarte a sufrir menos crisis, disminuir su intensidad e incluso hacer que desaparezcan.

Problemas cardiovasculares que causan disnea y bostezos excesivos

Ciertos problemas en el corazón y los vasos sanguíneos pueden desencadenar este tipo de síntomas. Esto es debido a que el nervio vago es estimulado y desencadena una reacción conocida como síncope vasovagal. Los síntomas son variados, entre ellos están:

  • Hipotensión.
  • Desvanecimiento o desmayo.
  • Visión borrosa.
  • Palpitaciones.
  • Falta de aire.
  • Bostezos en exceso.

¿Qué hacer?

Es importante determinar cuál es el origen del síncope vasovagal. A veces, son causas nimias como haber tocado una zona sensible (como, por ejemplo, la parte interna del ojo), pero otras veces puede estar anunciando un ataque cardíaco o una lesión grave de la aorta.

Se debe ver el cuadro general de la persona, intentando identificar su gravedad y descartando las causas posibles. Para ello, es necesario acudir a un centro de salud de inmediato, ya que puede tratarse de un problema grave de salud que requiera atención urgente.

Problemas cerebrales

Algunos trastornos del sistema nervioso central pueden también desencadenar síntomas similares al síncope vasovagal, tal es el caso de enfermedades como la epilepsia, la esclerosis múltiple, un tumor cerebral o un accidente cerebrovascular (ACV).

En estos casos, suele haber además otros síntomas como confusión, problemas con la visión, el equilibrio, la audición, alteraciones con la sensibilidad, entre otros, pero todo depende de la ubicación del problema y su severidad.

¿Qué hacer?

Ante la persistencia de síntomas tan raros, es importante realizar una consulta médica de inmediato. Lo más probable es que no se trate de un problema severo, ya que no es algo tan común pero, de todas maneras, por la gravedad y posibles complicaciones debes consultar al médico/a.

Bostezos excesivos por sequedad

La sequedad corporal, la deshidratación y la falta de untuosidad pueden generar una serie de síntomas entre los que figuran:

  • Estreñimiento.
  • Mal manejo de temperatura corporal: sensación de frío.
  • Sequedad de piel.
  • Pelo seco.
  • Caída de cabello.
  • Uñas quebradizas, débiles, rayadas.
  • Sed importante.
  • Insomnio, sueño superficial o problemas para dormir.
  • Ansiedad.
  • Desconcentración.
  • Mente inquieta.
  • Hipertensión arterial.
  • Dolores articulares.
  • Falta de aire.
  • Disfonía.
  • Bostezos a repetición.

Si bien parecen síntomas desconectados entre sí, responden a un mismo origen: hábitos que resecan el cuerpo. Entre ellos, se puede citar: alimentación poco saludable, exceso de trabajo, exceso de ejercicio, beber alcohol, beber café, fumar tabaco, no beber suficiente líquido, comer cosas muy secas, falta de grasas saludables en la dieta, falta de rutinas.

¿Qué hacer?

Si crees que tus síntomas encajan en esta descripción, notarás rápidamente cómo si cambias los hábitos que resecan tu cuerpo, este puede ir volviendo lentamente al equilibrio. Para ello, es importante:

  • Que tu alimentación incluya productos frescos y de estación. Cocínalos de modo que tengan jugos y no sean secos.
  • Limitar o eliminar de tu dieta aquello que no te hace bien.
  • Incorporar grasa saludables: ghee, aceite de oliva, aceite de coco, aguacate.
  • Utilizar aceite en la piel, ya que la untuosidad necesita venir de dentro, pero también de fuera, ya que favorece la circulación.
  • Practicar ejercicio.
  • Usar técnicas para aquietar la mente.

Cómo quitar la sensación de ahogo por ansiedad

Como puedes ver la ansiedad, es un sentimiento común a muchas patologías. Esto es porque esta manera de vivir rápido y mirando siempre hacia adelante genera un ritmo vertiginoso poco compatible con nuestra naturaleza. La ansiedad se ha vuelto la norma, queremos todo para ya, sin disfrutar el camino hasta llegar a donde queremos ir.

Puedes implementar herramientas muy simples que te ayudarán a sobrellevar los momentos de ansiedad y puedes utilizarlas de manera constante, incorporándolas a tu rutina diaria para poco a poco ir eliminando la ansiedad del todo. La clave está en vivir el momento presente.

Presta atención a tu respiración

Es una de las maneras más simples de conectar contigo, de apaciguar tu mente. Puedes cerrar los ojos unos segundos, allí donde estés. Siente cómo entra y sale el aire, cómo refresca tus fosas nasales, cómo se expande tu tórax y cómo se contrae al siguiente segundo.

Ejercita tu respiración

Además de simplemente sentirla, puedes practicar respirar rítmicamente. Inspira en 4 segundos, mantén la respiración 4 segundos, suelta el aire en 4 segundos y vuelve a contener la respiración.

Se ha comprobado que este tipo de técnicas favorecen la irrigación cerebral, relajan los músculos y hasta disminuyen la inflamación corporal.

Escucha los sonidos que te rodean

También es algo que puedes practicar donde estés. Te hará conectar con el momento presente. No importa qué sonidos sean, no se trata de identificarlos o ponerles nombre. Tan solo escucha y espera un nuevo sonido.

Percibe tus sensaciones

Si estás cayendo en la ansiedad, siéntela. Siente cómo se acelera tu corazón, cómo respiras más agitadamente, esa inquietud. Identifícalas. Ponles un nombre. Saber cómo se siente y qué sientes, también te ayudará a quitarle importancia. Simplemente, es una reacción corporal, momentánea. Así como vino, se irá.

Identifica tus emociones

¿Te has enfadado? ¿Estás avergonzada o avergonzado? ¿Te has ofendido? ¿Tienes celos, angustia, tristeza o inseguridad? Percibe cómo manifiesta esto tu cuerpo y mira cómo al hacerlo el malestar va desapareciendo. Una vez más: nuestras emociones son fluctuantes, pueden cambiar de un momento a otro. Cuando entendemos esto y podemos "vernos desde fuera", es más simple superarlas y buscar un estado de bienestar.

Escucha a los demás

Escúchalos verdaderamente con tus oídos pero también con tu mente. Cuando puedes detener tus pensamientos para escuchar los de los demás, no estarás solo en tu mundo, en tus cavilaciones ni das espacio a la ansiedad.

Por qué tengo falta de aire al respirar y bostezos - Cómo quitar la sensación de ahogo por ansiedad

Qué hacer cuando sientes que te falta el aire

Si la falta de aire es aguda y nunca te había sucedido, deberías acudir a un centro de salud, ya que existen muchas causas diferentes. Algunas muy simples y otras más complejas. Es importante calmarte, ya que cómo hemos visto, la ansiedad juega muy malas pasadas.

Puedes sentarte e intentar algunas de las técnicas de relajación que te enseñé en el apartado anterior, que son efectivas para mejorar muchas sensaciones y funciones corporales y, sobre todo, para serenar la mente y la respiración. Eso ayudará sin dudas a que el aire fluya más naturalmente al interior.

Sea cual sea la causa de falta de aire, si logras mantener tu mente en calma, todo será mucho más fácil de sobrellevar. Te invito a que lo intentes.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Por qué tengo falta de aire al respirar y bostezos, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Pulmón y vías respiratorias.

Bibliografía
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