Sudoración excesiva: causas y tratamiento
La sudoración es una función normal de nuestro cuerpo por la cual se eliminan toxinas y se regula la temperatura corporal. Este proceso puede darse en mayor o menor medida según cada persona, aunque una sudoración excesiva podría indicarnos la presencia de alguna afección que la genera. Cuando el exceso de sudoración tiene lugar en las manos, pies y axilas se conoce como hiperhidrosis primaria. Sin embargo, en la mayoría de los casos no hay una causa aparente que pueda estar generando el exceso de sudoración. Esta condición puede suponer una verdadera molestia para llevar a cabo una vida normal, puesto que en ocasiones el sudor es demasiado evidente y puede incomodarnos frente a otras personas. En este artículo de ONsalus te explicamos las causas y tratamiento de la sudoración excesiva.
Cuándo debemos preocuparnos
La sudoración es un proceso natural del cuerpo necesario para eliminar toxinas que se encuentran en el organismo, además de regular la temperatura corporal del mismo. Esto explica el porqué sudamos cuando realizamos ejercicio, cuando estamos enfermos, nerviosos, avergonzados o cuando estamos expuestos a altas temperaturas. Debemos alertarnos acerca de la sudoración que tiene lugar fuera de estas condiciones sin causa aparente. Podemos diferenciar dos tipos de sudoración sin causa aparente: la primera es la hiperhidrosis primaria, mientras que cuando la sudoración se produce como consecuencia de otras afecciones es conocida como hiperhidrosis secundaria. En ambos casos, es importante consultar a un especialista si la sudoración afecta significativamente nuestra calidad de vida.
Hiperhidrosis primaria
Es una sudoración que se produce de forma más localizada y su causa se desconoce. Se ha asociado este tipo de hiperhidrosis a causas hereditarias. Parece ser que las personas con hiperhidrosis tienen unas glándulas sudoríparas hiperactivas por las que se produce la sudoración excesiva. Esta se ve especialmente acentuada cuando la persona está nerviosa o excitada. El problema de esta situación es que se ve acentuada porque la persona se pone aún más nerviosa cuando detecta que empieza a sudar, derivando en un aumento del sudor. Además, estudios han sugerido que el estrés y la ansiedad pueden agravar los síntomas, creando un ciclo difícil de romper.
Hiperhidrosis secundaria
En este caso, la sudoración excesiva es consecuencia de una afección médica. Este tipo de sudoración puede aparecer en zonas determinadas del cuerpo o de forma general. Algunas de las afecciones que pueden provocar este exceso de sudoración son:
- Acromegalia. Se trata de una afección poco común que ocurre por la presencia en exceso de una hormona del crecimiento del cuerpo producida por la hipófisis. La hipófisis es una glándula encargada de controlar y producir algunas hormonas, por lo que el exceso de alguna de estas conlleva al exceso de sudoración.
- Ansiedad. La ansiedad acompaña en la mayoría de ocasiones a la hiperhidrosis, ya que el hecho de conocer el exceso de sudoración conlleva a que la persona se ponga nerviosa cuando empieza a sudar, cayendo en un círculo vicioso.
- Medicamentos o ciertas sustancias. Algunos medicamentos pueden provocar una mayor sudoración excesiva, además de algunas bebidas estimulantes, la cafeína, el alcohol y el tabaco.
- Menopausia. Uno de los síntomas más frecuentes de la menopausia son los sofocos. Dichos sofocos conllevan a que se produzca un exceso de sudor, puesto que incrementan el ritmo cardíaco y aumentan la temperatura corporal.
- Hipertiroidismo. Es una afección en la que la glándula tiroides produce un exceso de hormona tiroidea que genera síntomas como nerviosismo, temblor en las manos, sudoración excesiva, inquietud y problemas de sueño.
- Enfermedad de Parkinson. Trastorno del sistema motor que puede suponer un aumento de la sudoración.
- Diabetes. En algunos casos, niveles elevados o inestables de azúcar en sangre pueden provocar sudoración excesiva.
Cómo tratar la sudoración excesiva
Para consuelo de las personas que sufren hiperhidrosis, existen variedad de tratamientos, cada uno con diferentes grados de eficacia, que permiten solucionar el problema. Como veremos a continuación, pueden suponer una solución temporal o solucionar el problema de forma definitiva. Es importante considerar las opciones de tratamiento con un profesional médico que pueda guiarte hacia la mejor decisión según tu caso.
- Antitranspirantes. Consiste en una serie de productos que contienen hexahidrato de cloruro de aluminio, que debe aplicarse sobre las zonas afectadas. Son la principal solución para la sudoración excesiva que tiene lugar en las axilas. Algunos pueden aplicarse durante el día y otros por la noche. El inconveniente de este tipo de productos es que pueden provocar irritaciones en la piel.
- Iontoforesis. Se trata de un tratamiento en el que se utiliza la electricidad para dejar inactivas temporalmente las glándulas sudoríparas. Se utiliza en mayor medida para la sudoración excesiva en manos y pies. El procedimiento consiste en introducir los pies y manos en agua y producir sustancias eléctricas durante unos 20 minutos. Este método ha demostrado ser eficaz, aunque puede requerir varias sesiones.
- Medicinas. Ciertos medicamentos ayudan a que las glándulas sudoríparas reduzcan su actividad. Suelen recomendarse para los casos de sudoración excesiva en el rostro. No obstante, suelen tener efectos secundarios y no pueden ser administrados en todas las personas.
- Botox. Se aplica en las personas con hiperhidrosis primaria en las axilas. El botox es inyectado en las axilas para conseguir bloquear temporalmente las glándulas sudoríparas. Algunos efectos secundarios de este tratamiento incluyen dolor en la zona donde se inyecta el botox, pero generalmente es bien tolerado por los pacientes.
- Simpatectomía torácica endoscópica. Abreviado con sus siglas STE, se aplica en los casos más graves. Se trata de una intervención quirúrgica en la que se corta un nervio que interrumpe la señal responsable de avisar al cuerpo para que inicie la sudoración excesiva. Se utiliza en los casos de sudor excesiva en las manos y en la cara. No resulta efectivo cuando la hiperhidrosis se produce en las axilas.
- Cirugía de axila. Intervención quirúrgica mediante la cual se extirpan las glándulas sudoríparas de dicha zona a través de láser, raspado o corte. Se lleva a cabo mediante anestesia local. Este procedimiento puede ofrecer una solución más permanente para quienes no han respondido a otros tratamientos.
Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.
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- Hiperhidrosis - Diagnóstico y tratamiento (Mayo Clinic)
- Hiperhidrosis: MedlinePlus enciclopedia médica (MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.)
- Hyperhidrosis: Diagnosis and treatment (American Academy of Dermatology)
