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Por qué siento latidos en mi parte íntima

 
Por qué siento latidos en mi parte íntima

Tu zona íntima es una de las más sensibles del cuerpo. Es una confluencia del sistema nervioso, hormonal, el aparato genital, tus deseos y pensamientos. Es por ello que las razones por las cuales aparecen latidos en la misma son bastante variadas. Desde cambios hormonales hasta infecciones, pasando por trastornos nerviosos o mayor excitación sexual.

En este artículo de ONsalus, te invitamos a descubrir por qué sientes latidos en tu parte íntima y qué hacer en cada uno de los casos.

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Cambios hormonales

Cuando se experimentan cambios en la secreción de hormonas, pueden aparecer una gran variedad de síntomas, entre los que se encuentran los latidos en la zona vaginal o en la zona baja del abdomen. Pueden aparecer además:

  • Cambios en la menstruación.
  • Molestias en las mamas.
  • Dolor o molestias en el bajo vientre.
  • Cambios de humor.
  • Más calor en el cuerpo.
  • Acné.

Estos cambios pueden experimentarse durante la adolescencia, antes de la menstruación, durante el embarazo o la menopausia. Es importante determinar la naturaleza de los síntomas, ya que es diferente la manera de proceder en cada uno de los casos.

Primeras menstruaciones

Si estás en la adolescencia y tu cuerpo está cambiando, es importante conocer de qué manera esto sucede para conocerte y conocer tu cuerpo. Hablar con tu médica o médico o una persona mayor de confianza puede ayudarte a resolver tus dudas y evitar preocupaciones. Es una etapa normal de la vida que tiene mucho para vivir y disfrutar.

Embarazo

Durante el embarazo, también puedes experimentar grandes cambios. Puede haber oscurecimiento de la piel de la zona genital, mayor o menor excitación sexual, cambios en las mamas, etc. Es importante realizar controles periódicos y corroborar que los síntomas no se corresponden con una infección.

Cambios menstruales

Si eres de las mujeres que sufren síntomas desagradables antes o durante la menstruación, déjame decirte que puedes sentirte mucho mejor. Para lograrlo, debes encontrar la causa del desequilibrio que sufres. Para ello, es clave evaluar tu digestión y tus hábitos, ya que suelen ser lo que más influye sobre tu organismo.

Menopausia

En la menopausia, tu cuerpo está experimentando una gran variación hormonal. Por momentos, será con niveles más bajos, con lo cual puedes sentir sequedad vaginal, pero también pueden haber picos de mayor cantidad de hormonas y aparecerán los calores o latidos en la zona íntima.

Atravesar estos cambios con aceptación es fundamental para que los síntomas sean más suaves. La ansiedad y el nerviosismo suelen jugar en contra, ya que intensifican las sensaciones desagradables y tu percepción sobre ellas suele empeorar.

Una manera muy útil de lograr calma es a través de una terapia cognitiva de consciencia plena, también conocida como mindfulness o, simplemente, prestar atención a lo que sucede en el momento, evitando preocupaciones innecesarias.

Infecciones

Tanto las infecciones en los genitales femeninos como en el sistema urinario pueden hacer que sientas latidos en tu parte íntima.

Infecciones genitales

Si padeces de vaginitis o vulvitis puedes experimentar ardor, dolor, inflamación, sensación de adormecimiento, pinchazos o palpitaciones en los genitales. También puede haber alguna secreción e incluso malestar general.

Las causas más comunes pueden ser gonorrea, tricomoniasis, candidiasis, clamidia, entre otras. Es importante saber que a excepción de la candidiasis, estas suelen transmitirse por vía genital durante relaciones sexuales sin protección.

Es por ello que si sufres un problema de este tipo, es importante descartar otras enfermedades como VIH, hepatitis o sífilis.

¿Qué hacer?

El tratamiento suele consistir en antimicrobianos (antibióticos o antimicóticos) que pueden administrarse por boca o se pueden aplicar directamente en la zona afectada, esto depende de cada caso en particular.

Ten en cuenta que así como has contraído la infección, puedes propagarla, entonces, es importante que hasta que el o la profesional te lo indique no mantengas relaciones sexuales.

Infecciones urinarias

Las enfermedades infecciosas del tracto urinario suelen ser realmente incómodas. Cuando la uretra, la vejiga o la vía que llega a los riñones se infecta por microorganismos, como el estafilococo por ejemplo, se produce una inflamación que genera síntomas como:

  • Ardor al orinar.
  • Dolor en la zona genital, el bajo vientre, el abdomen o la espalda.
  • Latidos en la zona íntima.
  • Orinar poca cantidad.
  • Deseos de orinar casi permanentemente.
  • Sensación de no haber terminado de orinar.
  • Sangrado leve.
  • Orina con olor y más turbia.

Esto puede ocurrir por beber poco líquido, aguantar las ganas de orinar, defecar o eliminar gases y suele ser más frecuente en personas con bajas defensas, como quienes padecen diabetes, por ejemplo.

¿Qué hacer?

Es importante beber suficiente líquido, alimentarte de la manera más saludable posible y acudir a un centro de salud para que puedan determinar el origen de tus síntomas. Puede ser necesario el tratamiento con antiinflamatorios y antibióticos.

Dermatitis

La inflamación de la piel en la zona genital puede causar síntomas como dolor, ardor, picazón, latidos, entre otros. Puede deberse al uso de productos de higiene, preservativos de látex o ropa interior sintética.

Si tienes una piel sensible, es probable que sea esta la causa, sobre todo, si notas cierta irritación e incluso lesiones como sarpullido.

¿Qué hacer?

Es importante saber qué fue lo que causó la inflamación para así evitar el contacto con la sustancia irritante.

A veces, eso basta, pero en otras ocasiones, es necesario recurrir a cremas antiinflamatorias, antihistamínicos o remedios naturales como la caléndula, la manzanilla o la miel.

Problemas de origen nervioso

Las sensaciones del aparato genital son transmitidas a través del sistema nervioso, es por ello que algunos problemas en esa transmisión pueden generar este tipo de síntomas. Los latidos en la zona íntima pueden ser causados por ejemplo, por:

Diabetes

En esta enfermedad, los nervios sufren una gran variedad de alteraciones, pudiendo disminuir la sensibilidad así como también ocasionando sensaciones poco ordinarias como los latidos, hormigueos o pinchazos. Esto puede ocurrir en distintas zonas del cuerpo, incluidas las partes íntimas.

Esclerosis múltiple

No es de los síntomas más comunes, pero las alteraciones en la sensibilidad de la piel de la zona genital es una posibilidad dentro de la gran variedad de molestias que pueden aparecer en esta enfermedad.

Compresión nerviosa

Un caso particular de problemas nerviosos es el aplastamiento de los nervios pudendos. Estos son los que llevan y traen las sensaciones en la zona íntima y la parte superior de los muslos.

Una forma muy común de sufrir compresión de estos nervios es adoptando malas posturas. De hecho, un caso muy frecuente es el aplastamiento al pedalear en bicicletas con asientos no ergonómicos.

Entre los síntomas que pueden aparecer, están:

  • Dolor, ardor, pinchazos en la zona íntima, zona baja de la espalda y/o alta de los muslos.
  • Adormecimiento, sensación de entumecimiento.
  • Hormigueos.
  • Latidos.

Entre las medidas que suelen sugerirse para su tratamiento, están:

  • Adoptar buenas posturas.
  • Utilizar sillines ergonómicos.
  • Practicar elongación de modo suave.
  • Recibir sesiones de fisioterapia.
  • Pueden indicarse momentáneamente analgésicos o antiinflamatorios.

Excitación sexual

Es normal sentir latidos en la zona íntima si sientes excitación sexual. Ante los estímulos locales o bien psicológicos, aumenta la circulación sanguínea en la zona genital. Así puedes notar cómo esta zona se inflama levemente, adopta un tono más rojizo, se humedece, late o aparecen sensaciones como cosquilleo u hormigueo.

Cuando estos síntomas se vuelven continuos, sin tener relación con estímulos y no se desea mantener relaciones sexuales, se habla de un problema conocido como trastorno de excitación sexual persistente. En este caso, la sensación puede durar horas e incluso días. A veces, puede ceder al mantener relaciones o practicar la masturbación, pero como no suele tener relación con el deseo sexual, puede tratarse de prácticas que no generan satisfacción.

¿Qué hacer?

Es muy recomendada, en este caso, la terapia cognitiva de consciencia plena. Se trata de entender que es una sensación corporal pasajera y aceptarla, a menudo, suele ser suficiente para que los músculos se relajen y ceda la sensación.

Si, por el contrario, experimentas estrés o ansiedad, los síntomas pueden empeorar o mantenerse por más tiempo.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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Bibliografía
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