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Pubalgia: síntomas, tratamiento y ejercicios

Por Manuel Alejandro Patiño, Psicólogo Clínico y psiconeuroinmunólogo. 15 junio 2017
Pubalgia: síntomas, tratamiento y ejercicios

El desgaste de nuestro cuerpo, ya sea por un uso inadecuado o por accidentes varios que nos puedan suceder, presenta siempre la probabilidad de desarrollar distintas lesiones en nuestro organismo, las cuales debemos respetar y atender para que las mismas no evolucionen hacia cuadros peores y coloquen en serio peligro nuestra salud y calidad de vida.

Una de estas posibles consecuencias es el desarrollo de pubalgia, es decir, dolores en la zona del pubis que pueden empezar como una simple molestia hasta ser indicadores o causantes de problemas o lesiones mucho más graves tanto en dicha área como también en órganos aledaños y funciones sistémicas. Por su complejidad e importancia, te explicamos en ONsalus qué es la pubalgia: síntomas, tratamiento y ejercicios.

Pubalgia: qué es

La palabra pubalgia se compone de dos vocablos: "pubis", el hueso púbico en las caderas, y "algia", sufijo que significa dolor. Por lo tanto, la pubalgia es aquella afección donde se aqueja dolor en el área púbica, específicamente en el área iliopubiana, es decir, justo entre los abdominales inferiores y los genitales, y pudiendo extenderse a otras partes de la cadera, abdomen y piernas.

Es una molestia que puede tener múltiples causas y factores que intervengan en su aparición, debido a que esta área es un eje o centro importante de encuentro e interacción tanto de huesos, como de músculos y del peso de las vísceras del cuerpo. Por ende, cosas aparentemente sencillas como una continua mala postura pueden abrir paso a la aparición de este dolor.

Pubalgia: síntomas, tratamiento y ejercicios - Pubalgia: qué es

Causas de la pubalgia

Extendiéndonos un poco más sobre los orígenes de una pubalgia, estos puedes derivarse de las siguientes variables o eventos:

  • Mala postura y cadera desalineada: aquellas personas con posturas muy encorvadas, específicamente cuando mantienen una retroversión pélvica inadecuada (pelvis curvada hacia atrás) de forma continua.
  • Exceso de entrenamiento y esfuerzos mal hechos: las pubalgias son molestias comunes en practicantes de fútbol, entre otras disciplinas deportivas, como consecuencia de tendinitis causadas por el entrenamiento excesivo de los músculos pélvicos, abdominales y de las piernas.
  • Fracturas y lesiones del hueso púbico: productos de caídas y otros accidentes u osteoporosis.
  • Inflamación intestinal y otros problemas en las vísceras que desajusten la locación natural de los órganos y de alguna forma causen presión en el área iliopubiana.
Pubalgia: síntomas, tratamiento y ejercicios - Causas de la pubalgia

Pubalgia: síntomas

La pubalgia es un dolor que inicia en el área iliopubiana, entre el bajo abdomen y los genitales, y tal dolor puede extenderse hasta:

  • La ingle: zona de unión de los muslos con el torso
  • Los abdominales inferiores
  • La cadera
  • Las piernas

La intensidad del dolor dependerá de la causa de la lesión y las posturas que pueda adoptar la persona, así como ante esfuerzos específicos una vez la zona ya está lo suficientemente afectada. El dolor agudo es más frecuente en cuadros avanzados o cuando son causadas por fracturas o lesiones productos de accidentes e impactos.

El dolor de la pubalgia producida por el desgaste continuo suele comenzar a surgir en los entrenamientos y prácticas físicas de alta intensidad. Conforme empeora, empezará a manifestarse en prácticas menos intensas, al toser, en calentamientos y, en cuadros más graves, se sentirá la pubalgia incluso en el descanso o en la cama.

Pubalgia: tratamiento

Es muy importante poner atención a los niveles de esfuerzo o activación muscular que se realizan durante los entrenamientos, observando si las posturas y movimientos que realizamos durante la práctica deportiva o rutina diaria son las adecuadas. Un ejemplo muy importante es la realización excesiva o crónica de abdominales, especialmente los levantamientos de torso crunches, que desgastan estas y otras zonas y fibras musculares, algo que con el tiempo puede acabar provocando pubalgia.

En caso de pubalgias de intensidad leve, la práctica de ejercicios como el pilates, el yoga o la asistencia a un fisioterapeuta capacitado pueden brindarte las herramientas necesarias. Entre aquellas indicaciones que te podrías encontrar están:

  • Aplicación de masajes o automasajes en la zona abdominal para relajar el área abdominal y la espalda baja.
  • Administración de medicamentos analgésicos para aliviar la inflamación y el dolor. Estos no te van a curar, pero van a hacer más pasable el dolor que sientes.
  • Cuidado de la alimentación, estilo de vida y receta de medicamentos, fitoterapia y/o terapia ortomolecular, en caso de que factores en el metabolismo y la salud intestinal por ejemplo, estén causando o interviniendo parcialmente a la pubalgia.
  • Realiza ejercicios enfocados en relajar tensiones en la espalda lumbar y zona pélvica que promueven el desajuste de las caderas, así como para el fortalecimiento de los músculos aductores (cara interna de las piernas) y estiramiento de músculos isquiotibiales (parte trasera de las piernas). Algunos de los ejercicios más recomendados a continuación.
Pubalgia: síntomas, tratamiento y ejercicios - Pubalgia: tratamiento

Pubalgia: tratamiento fisioterapia

Como comentamos en el segmento anterior, ante una pubalgia existe la necesidad, tanto de fortalecer como de relajar y soltar tensiones en distintos grupos musculares. Dependiendo del segmento de músculos en los que nos queramos enfocar, existen ejercicios específicos:

Fortalecimiento de los músculos aductores

Para esto existen las pelotas medicinales, que puedes colocar entre tus piernas y hacerles presión (como tratando de cerrarlas). Empieza colocando la pelota en las rodillas y al ir avanzando, colócala sobre los tobillos. Además, en los gimnasios existen máquinas especiales para el fortalecimiento de estos músculos.

Relajamiento de tensión excesiva en zona abdominal y lumbar/pélvica

Procede a realizar movimientos de flexiones espinales en cuatro apoyos (llamado en yoga gato/vaca), inhalando al encorvar la espalda hacia abajo elevando la cabeza y exhalando al encorvar hacia arriba, bajando la cabeza y dirigiendo la mirada ahora hacia el ombligo.

Luego puedes hacer otra postura de yoga llamada el camello, donde te sientas sobre las rodillas al ancho de las caderas y te dejas caer hacia atrás manteniendo los muslos en vertical, hasta que tus manos alcancen a tocar los talones. Respira allí largo y profundo varias veces.

Fortalecimiento y ajuste de espalda lumbar

El plank o planchas consta de apoyarte sobre los codos y los pies con las piernas estiradas viendo hacia el piso, y elevas el cuerpo de tal forma que quede recto, dibujando una sola línea de la cabeza a los pies. Para poder mantener esta postura, será necesario que mantengas contraídos glúteos, espalda baja y abdominales mientras respiras profundamente, y con ello se conseguirá el efecto deseado.

Existe una variante más sencilla para principiantes donde te acuestas boca arriba con las piernas al ancho de las caderas y dobladas (los pies se apoyan en el suelo quedando cerca de los glúteos, puedes incluso tomarlos un poco con las manos). Desde esta postura inhalas mientras elevas al torso hasta que se forme una línea recta del cuello a las rodillas, contraes el piso pélvico al quedarte arriba y luego exhalas mientras bajas al suelo suavemente.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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