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¿Qué puede dañar el sistema inmunológico?

 
Por Delfina Viana. Médica cirujana ORL. Actualizado: 24 marzo 2020
¿Qué puede dañar el sistema inmunológico?

El sistema inmunológico es nuestra defensa frente a aquellas sustancias ajenas a nuestro organismo que pueden dañarlo. Es una red bastante compleja que debe funcionar a perfecto ritmo para que virus, bacterias y demás invasores no causen problemas. Cuando hay desequilibrios en el cuerpo, malos hábitos, estrés, entre otros, el sistema inmune se resiente, pudiendo verse afectada su acción.

Si quieres conocer de manera simple qué puede dañar el sistema inmunológico, cómo está conformado el sistema inmune, qué enfermedades pueden originarse por ese daño y cómo hacer para mejorar esta situación de manera natural, entonces, sigue leyendo este artículo de ONsalus.

¿Cómo está conformado el sistema inmunológico?

El sistema inmunológico es bastante complejo y funciona como un perfecto engranaje que busca mantener a tu cuerpo sano, protegiéndolo de distintas amenazas externas como bacterias, virus, hongos, parásitos e incluso trabaja para frenar la reproducción anormal de células dentro del organismo.

Cada uno de esos microorganismos con los que tu cuerpo se pone en contacto día a día generan una respuesta que hace que la próxima vez que aparezca ese mismo microorganismo, ya estés prevenido y sepas cómo enfrentarlo. Es lo mismo que sucede con las vacunas: a través de gotas o una inyección, el cuerpo es expuesto a pequeñas partes de microorganismos que causan enfermedades graves pero, en lugar de enfermarte, tu cuerpo desarrolla esa respuesta que necesitarás el día que de verdad te encuentres con ese virus o bacteria, pero ya no te enfermarás gravemente. Esto es lo que se conoce como memoria inmunitaria, pero esto no te protege frente a nuevos microorganismos, ya que cada vez que te pongas en contacto con uno nuevo, el cuerpo debe desencadenar una serie de reacciones para luchar contra él. Todo este sistema de reconocimiento y acción se llama INMUNIDAD ACTIVA.

Cuando estas defensas pasan a través de la leche en un niño que es alimentado del pecho de su madre, este niño puede defenderse de lo que lo rodea por ese sustento, es lo que se conoce como INMUNIDAD PASIVA.

Estos mecanismos también están tan perfectamente orientados que reconocen al propio cuerpo, los alimentos que ingerimos o las sustancias que no nos hacen daño y con las que estamos en contacto permanentemente, evitando desarrollar respuestas innecesarias.

Ahora bien, ¿cómo está conformado el sistema inmunológico? ¿Cómo hace para desencadenar todas estas reacciones perfectamente coordinadas?:

El sistema inmunológico se forma básicamente por unas células que están en la sangre y la linfa, denominadas glóbulos blancos. De esta manera, circulan por todo el cuerpo, defendiéndolo a capa y espada de cualquier tipo de agresión. Además de estar en la sangre, se ubican en la boca, la nariz, los pulmones, el estómago, el hígado, los intestinos, la piel, en fin, en todas aquellas zonas que estarán expuestas a estímulos externos.

Estos glóbulos blancos son pequeñas células, las hay de distintos tipos y con distintas funciones:

  • Neutrófilos: están en la sangre y son los que por ejemplo van a una lesión en la piel, combatiendo los patógenos que quieren ingresar por allí.
  • Macrógafos: son células muy grandes que se comen los microbios.
  • Células dendríticas: son las que reconocen qué tipo de patógeno es el que está entrando al cuerpo y ayuda a decidir cómo enfrentarlo.
  • Linfocitos B: estas en cambio son células pequeñas, pero con una función esencial: producen anticuerpos, que colaboran destruyendo microorganismos.
  • Linfocitos T: los hay de dos tipos. Mientras que unos ayudan a producir anticuerpos (Linfocitos T colaboradores), los otros destruyen células infectadas con virus (Linfocitos T citotóxicos).
  • Linfocitos T y B de memoria: su función es recordar los microbios con los que ya te infectaste antes, de esta manera, la respuesta específica para ellos se produce mucho más rápido que cuando te los encuentras por primera vez.
  • Linfocito T regulador: todos estos complejos mecanismos deben estar perfectamente coordinados para actuar de la manera correcta en el momento correcto: no actuar de más ni de menos, ni tarde ni temprano. Y esto es lo que coordinan estos linfocitos.
  • Mastocitos: se trata de otro tipo de célula inmune, la cual desencadena una reacción ante sustancias ajenas, es clave en la alergia.

Todos estos tipos diferentes de células se producen básicamente entre la médula ósea (parte interna de algunos huesos) y el timo (un órgano presente en el tórax).

Por otro lado, existen zonas donde los glóbulos blancos están presentes en gran cantidad: los ganglios linfáticos y el bazo. Aquí es donde se produce esa respuesta inmunitaria tan esencial de la que hablamos, donde el cuerpo pone en marcha todo ese arsenal de defensa: produce anticuerpos o permite el intercambio de información entre los distintos tipos de glóbulos blancos.

¿Qué daña el sistema inmunológico?

La mayoría de las enfermedades del sistema inmunológico no se sabe exactamente por qué se producen, se conoce mucho de cómo está dañado, cuál es la respuesta mala que está dando o cómo es afectado el cuerpo por esa enfermedad, pero no se sabe a ciencia cierta cuál es la razón de que funcione mal.

Si se ha visto que un desequilibrio corporal hace que el sistema inmunitario funcione inadecuadamente. Hay distintos factores que influencian directamente, haciendo que "bajen las defensas", entre ellos:

Mala alimentación

Se ha relacionado la dieta rica en grasas, azúcares, harinas con una peor respuesta inmuntaria. Se descubrió que los lácteos generan respuestas inflamatorias exageradas, promocionando no solo enfermedades del sistema inmune (como las alergias), sino de otro tipo: respiratorias, artritis, entre otras (además el supuesto beneficio del calcio, no es tan así, ya que los países con más consumo de leche y derivados es donde hay más osteoporosis).

Por otro lado, una dieta pobre en minerales y vitaminas, tan esenciales para desarrollar las funciones normales del cuerpo, pueden dificultar el correcto trabajo de los elementos vinculados con la inmunidad.

Parasitosis

Se ha descubierto que los parásitos ocasionan que el organismo desarrolle respuestas inmunitarias alteradas, permitiendo la sobreinfección con otros microorganismos, o desarrollando gran cantidad de síntomas que habitualmente no vincularíamos con parásitos.

Estrés

La falta de desconexión y el permanente estado de alerta generan que el cuerpo segregue una cantidad de sustancias que terminan perjudicando al sistema inmune.

Sueño

La falta del mismo genera que el cuerpo no pueda trabajar como debe, ya que hay funciones que se desarrollan cuando el organismo está en ese estado de reposo.

    Enfermedades del sistema inmunológico

    Existen distintas patologías que tienen que ver con el sistema inmune:

    • Alergias: se trata de una reacción exagerada del sistema inmune frente a sustancias muy pequeñas presentes en el ambiente, alimentos o materiales que a otras personas no les afecta, pero a los alérgicos sí, desencadenando reacciones de tipo respiratorias (estornudos, mucosidad transparente, broncoespasmos) o cutáneas (enrojecimiento, picazón), entre otras.
    • Enfermedades autoinmunes: es cuando el cuerpo no reconoce alguna sustancia o elemento propio y lo considera un enemigo y, por lo tanto, lo ataca. Es el caso de problemas como el lupus, la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple, por citar algunos ejemplos.
    • Cáncer: se trata de la multiplicación anormal de células en el cuerpo, el sistema inmunitario puede frenar esto en etapas tempranas, pero a veces no puede hacerlo. En ese caso, los tumores crecen y pueden invadir otras estructuras. Se está investigando la manera de fomentar esa respuesta para curar ciertos tipos de cáncer (sería una inmunoterapia).
    • Infecciones recurrentes: existen una serie de problemas dados por fallos en el sistema inmune que generan mayor posibilidad de infecciones. Es el caso de inmunodeficiencias congénitas (fallos desde el nacimiento), inmunodeficiencias adquiridas (como el HIV), uso de medicación (como los corticoides), falta o falla de elementos propios del sistema inmune (falta de bazo por accidentes o de nacimiento, o alteraciones en la médula ósea por leucemia, por ejemplo). Esto solo por citar algunas posibilidades.

    Consejos para reforzar el sistema inmunológico

    Para aumentar las defensas, la mejor estrategia es recuperar el equilibrio, de esta manera, se puede fortalecer el sistema inmunológico de forma natural. Existen diferentes cuestiones que puedes tener en cuenta, debes saber que cuánto más y mejor apliques estos consejos tu cuerpo irá poco a poco recuperando el estado de salud. Puede que si tus hábitos no son muy sanos, al principio, creas que las cosas no van bien: pueden aparecer secreciones, cuadros febriles, diarrea o erupciones en la piel, pero lo que sucede en realidad es que tu cuerpo está logrando deshacerse de sustancias que ha acumulado (en el hígado, tejido graso, por ejemplo) y que le hacen daño.

    Algunos consejos para reforzar el sistema inmunológico:

    Mejora tu alimentación

    Frutas y verduras crudas (bien lavadas con vinagre y bicarbonato), germinados, fermentados, frutos secos deben ser la base de tu dieta. Deja de lado: harinas con gluten, lácteos, azúcar refinada, carnes, productos procesados.

    Bebe agua

    Deja de lado otras bebidas con azúcar, edulcorantes o saborizantes, alcohol y café. No fumes.

    Toma sol

    Unos 5 o 10 minutos de sol temprano en la mañana o en la tarde, claro que sin protector solar. Esta práctica ayuda a sintetizar vitamina D, la cual es muy importante no solo para los huesos sino para el sistema inmune. No obstante, no debes exponerte mucho tiempo ni a horarios en que el sol es más fuerte porque podría aumentar el riesgo de cáncer de piel.

    Evita los cosméticos innecesarios

    La piel es uno de los órganos de limpieza de tóxicos internos, debes ayudarla con exfoliaciones y lavados con alternancia entre agua fría y más caliente para que mejore su circulación y, por supuesto, evitando cosméticos no naturales. Las uñas no escapan a esto, permiten la oxigenación, con lo cual los esmaltes impiden su función.

    Desparasitación

    Los parásitos están presentes en todas las personas y la gran mayoría no pueden ser detectados con los análisis habituales, pero está demostrado que dificultan el trabajo del sistema inmune. Toda la familia debe hacer tratamientos permanentemente o una o dos veces por año. Para hacerlo de manera natural, puedes recurrir al propóleo, la plata coloidal o infusiones herbarias de artemisa, eucalipto, suico o clavo de olor.

    Duerme bien

    El sueño es muy importante para mantener el sistema inmunológico en buenas condiciones. Dormir 8 horas diarias es lo que el cuerpo necesita. Si te cuesta llevarlo a cabo, debes intentar acomodarlo, una buena manera es mediante la higiene del sueño.

    Haz ejercicio

    Realizar 30 minutos diarios son fundamentales: ayuda a la circulación, libera hormonas de bienestar, ayuda a eliminar tóxicos acumulados.

    Maneja el estrés

    El ejercicio es una buena práctica para limitarlo, al igual que repensar sobre lo que te estresa, a menudo, los problemas son empeorados por nuestros pensamientos, miedos y prejuicios. Un equilibrio emocional es sumamente importante para un sistema inmune sano.

    En el siguiente artículo, puedes ver más consejos sobre Cómo fortalecer el sistema inmunológico de forma natural.

    ¿Qué puede dañar el sistema inmunológico? - Consejos para reforzar el sistema inmunológico

    Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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    Bibliografía
    • Christ A, Lauterbach M, Latz E. Western Diet and the Immune System: An Inflammatory Connection. Immunity. 2019;51(5):794–811. doi:10.1016/j.immuni.2019.09.020
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    • The Japanese Society for Immunology. Your Amazing Immune System - How It Protects Your Body (“Los misterios del sistema inmunitario. Cómo protege nuestro cuerpo”.) Tokio, 2014. Reeditado por European Federation of Immunological Societies (EFIS). 2014. Disponible en: https://www.inmunologia.org/pdf/LibroSEI.pdf

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