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Glaucoma: causas, síntomas y tratamiento

Glaucoma: causas, síntomas y tratamiento

El glaucoma es una condición degenerativa que se presenta cuando la presión del ojo aumenta, causando daños en el nervio óptico y produciendo, en los peores escenarios, ceguera. Afortunadamente esta condición se diagnostica de forma simple con un adecuado chequeo oftalmológico y, con el tratamiento idóneo y el correcto control de la presión ocular y sanguínea, pueden evitarse estas complicaciones.

Detectar los sutiles síntomas de esta condición, especialmente común en pacientes con hipertensión y diabetes, es muy importante para identificarla a tiempo y llevar a cabo el tratamiento y control oportuno para impedir su avance. Por eso en este artículo de ONsalus te explicamos todo lo que debes saber acerca del glaucoma: causas, síntomas y tratamiento.

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¿Por qué se produce el glaucoma?

Después de las cataratas, el glaucoma es la segunda causa de ceguera más común, sin embargo un diagnóstico precoz puede evitar en más del 90% la pérdida de visión, por lo que es fundamental conocer los mayores grupos de riesgo de sufrir esta condición así como sus síntomas.

Esta patología se presenta cuando el humor acuoso, un líquido transparente producido en el iris, no es drenado de forma adecuada, quedándose acumulado en el ojo y haciendo que la presión intraocular aumente. Se desconocen las causas exactas por las que esta condición se presenta, aunque se sabe que los pacientes con hipertensión arterial, debido al incremento en la presión sanguínea, tienen una mayor posibilidad de sufrir de esta enfermedad.

Aunque la causa exacta no ha sido identificada aún, existen algunos grupos de riesgo que tienen mayor posibilidad de padecer glaucoma, estos son:

  • Personas con familiares directos con esta condición, en estos casos se recomienda la revisión oftalmológica rutinaria anual o cada dos años, que se vuelve altamente recomendable a partir de los 45 años. Esta enfermedad cuenta con un importante componente hereditario.
  • Pacientes con diabetes e hipertensión arterial.
  • Personas con un grado de miopía muy avanzado, especialmente quienes cuentan con 5 o más dioptrías.
  • Padecer de enfermedades oculares como la uveítis o infección de la capa media del ojo.
  • Sufrir de lesiones oculares aumenta la posibilidad de sufrir esta enfermedad.
  • Los pacientes que ingieren medicación con corticoides también cuentan con mayor riesgo.
  • Además, el glaucoma es más común en personas mayores de 60 años y especialmente frecuente en personas de raza negra o en los hispanos.

Síntomas del glaucoma

Según la apertura del ángulo iridocorneal, existen dos tipos de glaucoma, dependiendo del que se padezca los síntomas puede estar más presentes o pasar desapercibidos.

Glaucoma de ángulo abierto

Se trata del tipo más común, su causa se desconoce sin embargo es el tipo de condición que se presenta en los casos hereditarios. Se caracteriza porque el incremento de la presión intraocular ocurre lentamente, por lo tanto el daño al nervio óptico va apareciendo poco a poco. Sus señales son:

  • Se presenta de manera asintomática al comienzo, sin manifestar señal alguna.
  • A medida que el daño va avanzando se va percibiendo una pérdida de la visión lateral o periférica. Apenas se detecta esta señal es básico acudir al oftalmólogo pues si se deja avanzar puede conducir a ceguera.

Debido a que este es el tipo más común y que está especialmente presente en los casos hereditarios, se recomiendan las revisiones oftalmológicas anuales a partir de los 45 años.

Glaucoma de ángulo cerrado

Se presenta cuando el bloqueo en la salida del humor acuoso ocurre de manera repentina, haciendo que la presión del ojo suba de forma rápida. Este cuadro se considera una emergencia médica y debe actuarse con rapidez para evitar daños colaterales. Puede presentarse por el uso de medicamentos oculares o también por un incremento en la presión sanguínea.

Los síntomas son:

  • Dolor repentino e intenso en un ojo
  • Enrojecimiento del ojo
  • Sensación de inflamación en la zona afectada
  • Visión borrosa
  • Náuseas y vómitos

Dentro de estas dos formas de glaucoma pueden presentarse otros tipos como:

  • Glaucoma secundario: se conoce cuál es su causa, que puede deberse a la ingesta de fármacos corticoides, a una enfermedad como la diabetes o a patologías oculares. Puede ser abierto o cerrado.
  • Glaucoma congénito: es hereditario y se presenta al nacer, los síntomas suelen detectarse durante los primeros meses de vida y pueden incluir opacidad en el ojo, aumento de uno o ambos ojos, enrojecimiento, lagrimeo y sensibilidad a la luz.

El glaucoma es una condición que se diagnostica mediante una revisión oftalmológica completamente indolora, rápida y oportuna. La tonometría es el examen de diagnóstico más común el cual permite medir la presión del ojo, pero debido a que no todos los pacientes con esta condición tienen la presión intraocular alta además podrán realizarse otras pruebas de diagnóstico como la perimetria o la oftalmoscopia, que permitirán confirmar el diagnóstico en el caso de que la presión del ojo sea normal.

Tratamiento y recomendaciones para el glaucoma

El tratamiento de esta condición varía dependienta del tipo que se padezca:

Pacientes con glaucoma abierto

Corresponden al 90% de los casos, el tratamiento principal reside en la administración de gotas y medicación oral para disminuir la presión del ojo. En casos concretos en los que los medicamentos no cumplen su efecto se puede recurrir a un tratamiento con láser y, en el caso de fallar, a la cirugía para drenar el humor acuoso y disminuir la presión, reduciendo el riesgo de complicaciones y ceguera. El chequeo oftalmológico frecuente es básico para mantener la presión intraocular controlada.

Pacientes con glaucoma cerrado

Esta condición es poco frecuente y se considera una emergencia médica. Los síntomas se presentan de manera repentina e intensa, por lo que es básico acudir al médico rápidamente pues en pocos días se puede presentar daños al nervio óptico que conduzcan a la ceguera.

Se suele tratar con la administración intravenosa de medicación para reducir la presión del ojo, aunque dependiendo de la condición del paciente puede ser necesaria una intervención de emergencia que puede realizarse con láser o cirugía. Se suele tratar también el otro ojo pues esta condición tiende a afectar a ambos.

Bebés con glaucoma congénito

En este caso el tratamiento se basa en una cirugía realizada con anestesia general en la que se abre un canal para que el ojo pueda drenar de forma adecuada.

Este artículo es meramente informativo, en ONsalus.com no tenemos facultad para recetar tratamientos médicos ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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